miércoles 25 de marzo de 2026
Análisis

El debate necesario: Educación y Presupuestos

Por Lic. Nicolás Quiroga.

Actualmente, existen dos lógicas en la realidad de Catamarca. Dos lógicas incompatibles que solo perviven gracias a una herramienta: la “gestión” política. Esta antigualla de los ’90 (fue introducida por los organismos internacionales durante el menemismo y hoy “la gestión”) está siendo utilizada en reemplazo de las ideas y para sustentar un ethos político híbrido. Las consecuencias se verifican en el estado de incertidumbre cuando miramos a futuro pero, además, en una especie de incoherencia, de incomodidad que sentimos en nuestra propia casa, en la realidad de cada día. Porque mientras aumenta la crisis, el delito, la violencia de toda índole y se agotan definitivamente las fuentes de trabajo, la industrialización y el sentido de soberanía, es decir, mientras fracasa sistemáticamente el modelo democráticamente impuesto, en el relato político abunda la sonrisa, los acuerdos, las promesas y sobre todo, una exhibición impune de abundancias que nunca se derraman en la población.

Esta situación híbrida que mantiene bajo un ala el viejo discurso del estado protector mientras bajo su otra ala, gestiona la conversión a divisas de todo lo que se pueda pero, básicamente, del mismísimo suelo que habitamos, nos está fraccionando, debilitando, separando. La movida del “bloque autónomo” expresa a la perfección este momento: como provincia con gobiernos de trayectoria peronista no se puede abandonar a la inanición a la gente, por ende, perdura el estado protector, paternalista, que sigue becando a la mayoría para ocultar la falta de trabajo real.

Por otro lado, con su otra cara, el estado solo se mantiene como aparato que sostenga “dentro de las instituciones” las gestiones particulares que no cejan entroncar territorio y recursos por divisas. Ahora bien, con ese cúmulo de ingresos ¿por qué no vivimos una realidad pujante, de verdadero desarrollo sostenible e impacto cultural sobresaliente en Catamarca? ¿Por qué ese “posicionamiento” es útil con fines proselitistas pero no se verifica si atendemos a indicadores de calidad y equidad? (Por ejemplo, en educación: tasa de egreso; salida laboral de graduados; brecha alfabética (no sólo digital) entre el estudiante rural y el urbano; desarrollo de contenidos ESI; acompañamiento de traumas como violencia de género, bullying, adicciones, etc.) ¿Existe alguna comisión específicaquetrabajeenvincularlosresultadosdeesosindicadoresconajustes presupuestarios para ejercicios venideros?

Es evidente que el deseo de imperar conduce inexorablemente a que una parte de los recursos provinciales compense lo que Nación restringe: por ejemplo, en el caso de la educación técnica. Mientras el gobierno nacional y su par de la Ciudad de Buenos Aires vienen provocando un desguace de la formación técnica con las políticas implementadas en estos dos años y ahora, con la derogación del artículo 52 de la Ley de educación técnico-profesional, nuestra provincia vive una euforia de apertura de cursos de formación técnica y tecnicaturas especializadas en requerimientos mineros.

De modo que las ecuaciones para saber cómo se implementan los recursos destinados por el presupuesto en educación son complejas. Los volúmenes presupuestarios, en Catamarca, se volatilizan sin que la gente pueda saber y comprobar dónde y cómo se utilizan. Sin duda, como ha dicho el premio nobel de economía Joseph Stiglitz recientemente “Tenemos una arquitectura financiera global que permite sacar dinero de los países pobres y en desarrollo, llevarlo a los paraísos fiscales y a Londres, Nueva York o Florida” sin inconvenientes. Es de suma urgencia y necesidad la transparencia y la rendición de cuentas. ¿Se prevé la publicación de informes o audiencias públicas sobre la ejecución del presupuesto educativo?

¿Qué mecanismos de participación comunitaria y control social se implementarán para asegurar justicia social en la distribución de recursos?

En mi carácter de docente, comprometido desde siempre con la Educación Pública, preocupado como tantos ciudadanos por cómo estamos viviendo, me hago muchas preguntas. ¿De qué manera la reasignación de recursos provincialescubriráeldéficitgeneradoporladerogacióndelartículo52?

¿Existirá una partida específica para “Compensación en educación técnica” con detalle de montos y su distribución?

En sucesivas y permanentes lecturas uno llega a descubrir que las mejores ideas fueron reemplazadas, no por otras, sino por despropósitos ó, mejor dicho, genuflexiones hacia propósitos ajenos. Se vaciaron las conductas intrépidas y vitales de los argentinos notables y se enviciaron las palabras. Veamos: nuestro premio nobel Bernardo Houssay definió ya en la década del 60 el carácter “indispensable” de la subvención estatal a la educación (en especial a la educación superior y de investigación). Los funcionarios actuales, aprueban la derogación del artículo 9° de la Ley de Educación Nacional que establece la obligación de destinar no menos del 6% del PBI nacional a Educación y hablar con soltura y levedad de un Estado subsidiario.

Don Bernardo diría, literalmente “No tienen perdón” pues eso significaba “indispensable” – si no he aprendido mal. ¿Cómo se puede justificar que las políticas actuales vayan por encima de una verdad insoslayable, imprescriptible? O ¿Cómo justifican los individuos encaramados al poder, estas decisiones que contradicen las verdades alcanzadas por nuestros predecesores, no sin sacrificio? Pues bien, no justifican, no desarrollan o, decididamente, sacan a relucir el elusivo relato. El relato político. Esto es, el relato que requiere una crisis, una deuda, un esfuerzo y un ajuste más para nosotros, es decir, una historización que va por fuera de la lógica moral. Por ende, estoy impelido a esbozar unas consultas sobre diferentes temas en torno al presupuesto educativo de Catamarca 2026.

En primer lugar, sobre Calidad Educativa: ¿Cómo se traduce el aumento de más de un punto porcentual en la participación de educación en el gasto total, en la inversión real por alumno para 2026? ¿Qué monto per cápita se proyecta? Hay casos de países en banca rota que, con sólo cambiar la actitud soberana y destinar un monto ideal para cada persona en estado de formación, lograron en veinte años, ser potencia mundial en el área.

Por otro lado y ante los anuncios anticipadísimos (lo que demuestra una táctica) de la donación de artefactos y antenas satelitales en zonas rurales de la provincia: ¿Qué porcentaje del presupuesto educativo provincial se está destinando a infraestructura y equipamiento (incluyendo las 300 antenas Starlink para escuelas rurales)? Y, sobre todo ¿Cómo se garantizará la sostenibilidad y mantenimiento de esa infraestructura digital y técnica?¿Se abrirán laboratorios, talleres, en el marco de recorte del fondo nacional de educación técnica?

En segundo lugar, sobre justicia social: ¿Cómo se priorizará la asignación de recursos en departamentos y otras áreas de alta vulnerabilidad?¿Qué porcentaje del presupuesto educativo se destina a la nutrición y el desarrollo neurobiológicodelosestudiantesdecontextossocioeconómicosvulnerables?

¿Cuánto se destina a la educación medioambiental en localidades y habitantes directamente afectadas por los diferentes desastres naturales causados por el hombre?

En su decálogo sobre políticas públicas en educación, don Bernardo Houssay decía – precisamente – que había que “estimular la cooperación (y no la competencia), el culto inescrupuloso de la verdad, desarrollar la inteligencia, la iniciativa, la independencia de juicio y un patriotismo profundo, racional e ilustrado para formar hombres superiores por su capacidad técnica, su cultura y su conducta”.

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