domingo 25 de enero de 2026
EDITORIAL

La Alameda, otra vez

Por Redacción El Ancasti
La intervención de la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca en distintos paseos públicos no había llegado hasta ahora al Paseo General Navarro, uno de los espacios emblemáticos de la ciudad. Había quedado relegado y esa suerte de "abandono oficial” se notaba demasiado: otros paseos, en particular la céntrica plaza 25 de Mayo, fueron puestos en valor y exhiben hoy una fisonomía renovada y una estética muy atractiva. La Alameda, en cambio, había perdido su viejo brillo y encanto.

Esta situación incidía en su capacidad de convocatoria. Ubicado en un lugar privilegiado de la ciudad, y con una superficie superior a la de la plaza principal, había dejado de ser una referencia inevitable para las familias que procuraban un lugar agradable para el esparcimiento.

Este retroceso está a punto de revertirse, pues el municipio encarará en los próximos meses la ejecución del proyecto de revalorización del lugar. La iniciativa fue presentada este fin de semana en el Complejo Urbano Girardi y tiene un valor agregado: se trata de un proyecto participativo, pues fue sometido a audiencia pública para que los vecinos de la ciudad puedan opinar y hacer aportes. De hecho, una vez que se ejecuten las obras, los espacios verdes se habrán incrementado un 80% con respecto al proyecto presentado en la primera audiencia pública. 

Abrir el proyecto a la participación ciudadana fue una decisión acertada por parte del municipio, que se tomó a partir del error cometido cuando se comenzó con el proyecto de remodelación de la plaza principal. En aquella oportunidad, se empezó a ejecutar sin abrir el juego a las opiniones ciudadanas y a poco de comenzar la obra empezó a recoger críticas desde distintos sectores. Hubo, entonces, que reformular algunos aspectos a partir de los nuevos aportes. 

La iniciativa de reformulación del Paseo General Navarro fue presentada por el director de Planeamiento Urbano, Rodrigo Molas, quien estuvo acompañado por los arquitectos Luis Monferrán y Eduardo Sames.
Según explicaron, la propuesta pretende reforzar la morfología de origen, recuperando, entre otras cosas, "la memoria del agua del estanque a modo de evocación lúdica”.

Se pudo conocer que se priorizará la conexión espacial de la escuela ENET Nº1 y la plaza, ya que básicamente el proyecto reinterpretará el espacio público y que se pondrá en valor el templete central, trasladando la corona de la Virgen y ubicándola como remate simbólico de la Av. Virgen del Valle en el sentido Norte - Sur.

Debe celebrarse esta iniciativa, pues logrará, seguramente, recuperar ese paseo público para que las familias puedan gozar de sus espacios renovados para momentos de recreación. 

Cuando el lugar recobre el dinamismo de la vida social, bien podría el municipio pensar en trasladar allí a los denominados "vendedores ambulantes”, en una suerte de iniciativa orientada a descomprimir el movimiento comercial del ya de por sí caótico centro de la ciudad, añadiéndole un atractivo más al remodelado paseo público.

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