Aplastante. Sólo 11 ultracristinistas rechazaron la continuidad del camarista Carlos "Coco" Mahiques.
La hipótesis del “lawfare” sufrió un golpe durísimo en el Senado nacional: solo 11 de los 21 integrantes de la bancada Justicialista, que capitanea José Mayans, rechazaron la prórroga de cinco años en la Cámara Federal de Casación Penal para Carlos “Coco” Mahiques.
Se trata de una de las más emblemáticas figuras del perverso dispositivo judicial en el que el kirchnerismo cifra la condena y prisión de Cristina Kirchner por corrupción en la obra pública, el resto de los expedientes que la involucran y su propio infortunio político.
El resto del bloque kirchnerista avaló la continuidad del camarista en su puesto hasta los 80 años. La catamarqueña Lucía Corpacci prefirió ausentarse. La deserción de senadores que los “k” consideran aliados y el voto del bloque “Convicción Federal” terminaron de configurar la catástrofe.
“Coco” Mahiques, padre del ministro de Justicia, Juan Bautista, obtuvo el respaldo de 58 legisladores, 10 más de los dos tercios que se requieren para designar a los miembros de la Corte y al Procurador de Jutsicia. Solo los 11 ultracristinistas se manifestaron en contra.
El plenario terminó convirtiéndose en una exposición cruda del profundo retroceso que experimenta el kirchnerismo. Entre los senadores peronistas que se pronunciaron a favor de Mahiques estuvieron pesos pesados como los ex gobernadores Gerardo Zamora, Juan Manzur y Sergio Uñac, que pretende ser candidato a Presidente.
La carga política de la prórroga es altísima.
Mahiques llegó a Casación en 2017 sin concursar para ese tribunal, trasladado directamente desde la Casación porteña por decreto de Mauricio Macri. Es el máximo tribunal penal del país después de la Suprema Corte de Justicia, la instancia en la que ya se definieron y deben definirse planteos relacionados con las causas que complican a CFK.
Ignacio Mahiques, su hijo, fue fiscal adjunto en la causa Vialidad, que terminó con la condena de la ex presidenta y su confinamiento en San José 1111.
Carlos "Coco" Mahiques es una de las más emblemáticas figuras del "lawfare" al que CFK y sus seguidores endilgan sus infortunios. Carlos "Coco" Mahiques es una de las más emblemáticas figuras del "lawfare" al que CFK y sus seguidores endilgan sus infortunios.
Juan Bautista, ministro de Justicia de Javier Milei, era fiscal general de la CABA controlada por el macrismo y representó a “Cambiemos” en el Consejo de la Magistratura.
“Coco” y Juan Bautista integraron la comitiva del célebre viaje a Lago Escondido, la estancia que el empresario británico Joe Lewis tiene en la Patagonia, donde jueces, fiscales y directivos del Grupo Clarín compartieron un fin de semana, postulado por el kirchnerismo como prueba del contubernio judicial-mediático que lo persigue.
El ultracristinismo más duro lo intentó todo en el recinto, pero Mayans tuvo que cerrar con la rendición. "Nosotros no vamos a acompañar. Hay gente que quiere acompañar, que lo acompañe", dijo, con fastidio apenas disimulado.
Desde el punto de vista de CFK y sus seguidores más férreos, el respaldo a Mahiques no puede ser considerado otra cosa que altísima traición. Sin embargo, Mayans se abstuvo de recriminaciones más altisonantes. Solo hubieran hecho aún más patente la sangría.
Lo ocurrido no es fue solo otra derrota circunstancial de tantas. La deserción de la mitad del bloque “k” y la totalidad de los aliados en el caso de Mahiques impacta de lleno sobre una pieza central del relato sobre el que se monta la consigna “Cristina Libre”, mientras se desarrolla el juicio oral y público por la “Causa Cuadernos” y se apresta a entrar en liza la causa Hotesur-Los Sauces.
Adicionalmente, el resultado de la votación expuso que el Gobierno nacional está en condiciones de avanzar en tratativas para designar a los dos miembros que faltan para completar la integración de la Suprema Corte y al Procurador General prescindiendo de un kirchnerismo sin poder de fuego, cada vez más aprisionado en lo testimonial.