sábado 30 de julio de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Editorial

No es que falten dólares, sino que están guardados

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
14 de julio de 2022 - 01:05

Pocas economías en el mundo tienen una dependencia tan grande del dólar como la argentina. Mientras en la inmensa mayoría de las naciones es una referencia importante pero no central de algunas variables económicas, en nuestro país adquiere un rol central, casi a la altura del peso, la moneda nacional. No es antojadizo decir, entonces, que la economía argentina es “bimonetaria”.

La fuerte incidencia del dólar en su coexistencia con el peso genera múltiples problemas. La utilización de la divisa norteamericana en los aspectos productivos y como herramienta para el ahorro de los argentinos es un ancla que frena el crecimiento de la economía y genera tendencias inflacionarias por momentos inmanejables.

La acumulación de dólares para ahorro es, en la Argentina, formidable: se calcula que hay más de 250.000 millones de dólares “bajo el colchón”, como se dice habitualmente. La Reserva Federal de los Estados Unidos ha señalado en reiterados informes que nuestro país lidera el ranking mundial de tenencia de dólares de papel por habitante. Exceptuando Estados Unidos, claro está. Un reciente informe del INDEC calcula, asimismo, que los argentinos tienen sin declarar más de US$ 360.000 millones, de acuerdo con estimaciones oficiales, 100.000 millones más que la deuda externa. Esos fondos están en bancos del exterior, sin pagar impuestos en la Argentina, o fuera del sistema bancario local.

Acaba de publicarse un estudio de los economistas Alfredo Serrano Mancilla y Guillermo Oglietti y la doctora en Ciencias Sociales Mariana Dondo, difundido por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag). “Satisfacer la demanda de ahorro que quieren los argentinos es una necesidad adicional y altamente costosa para un país, porque si a una economía le sacás semejante volumen de dinero todos los años, generás filtraciones al circuito económico que afectan gravemente al crecimiento argentino y, en particular, al crecimiento de la producción”, explica Oglietti, uno de los autores del trabajo.

La sangría de divisas se agrava, señala el economista, por prácticas tradicionales en la Argentina como “la fuga de divisas de grandes empresas y la evasión tributaria”.

El informe publicado por el Celag consigna que Argentina “es el único país latinoamericano que es acreedor neto del resto del mundo y uno de los tres países en desarrollo no petroleros que tiene más activos en el exterior que deudas en el extranjero”.

La cuestión no es fácil de resolver. No es que falten dólares, sino que están guardados. Pero están guardados porque la economía argentina desde hace muchos años carece de la estabilidad necesaria para que se inviertan y dinamicen el sistema productivo nacional. La evasión puede y debe, castigarse, pero la intención de proteger los ahorros, no. Hay que generar la confianza para que salgan de abajo del colchón.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar