miércoles 17 de abril de 2024
Cara y Cruz

Defección y dengue

La Argentina atraviesa el brote más grave de dengue desde que la enfermedad volvió a irrumpir en el país, hace ya 15 años. De acuerdo al último Boletín Epidemiológico difundido por el Ministerio de Salud, ya hay más de 180 mil casos, un 90% autóctonos, con un total de 129 muertes en la temporada 2023/24. El flagelo sanitario comenzó a escalar en octubre y se aceleró significativamente en febrero. 163.419 contagios se produjeron este año.

Con más de 7.000 casos y cinco muertes hasta ahora, Catamarca es una de las provincias más afectadas. Más de 1.200 casos cada 100.000 habitantes la colocan tercera en el ranking nacional, por debajo de las líderes Chaco y Formosa, que registran más de 1.300.

Son alrededor de 1.000 casos más que la media nacional, que está en 348 cada 100.000 habitantes, pero además es significativa la distancia entre los tres distritos más golpeados y el resto. En cuarto lugar, debajo de Catamarca, viene Santa Fe con 597 casos cada 100.000 habitantes. La mitad.

Catamarca es, además la peor lejos del NOA. Tucumán tiene 372 cada 100.000; Salta 316; Santiago del Estero 270; Jujuy 130 y La Rioja 114.

El presidente del Círculo Médico, Gabriel Correa, advirtió que la enfermedad está haciendo estragos en la provincia y pidió a las autoridades “más acción concreta” en el trabajo de prevención. Muchos pacientes, aseguró, dicen que “es peor que el Covid”.

“Estamos pasando una epidemia que no esperábamos. Fue un aumento de casos increíble. Lo vemos en la salud pública, en la parte privada, las consultas por dengue son extremadamente altas. Más allá de la mortalidad que tenía el Covid, el dengue está produciendo mucha morbilidad en los pacientes: el dolor, el cansancio, la fiebre, los vómitos y náuseas, hacen que sea muy grave la situación”, dijo el médico.

“Está un desastre Catamarca con el dengue”, concluyó.

Si se tiene en cuenta que la escalada en el país comenzó en 2009, después de muchos años en los que se registraban casos aislados o ninguno, la explosión del dengue emerge como otro síntoma de la sostenida decadencia nacional.

Es evidente que se subestimó el peligro de que la patología avanzara, pese a que desde su reaparición fue afirmándose como enfermedad endémica.

El presidente del Círculo Médico de Catamarca insistió con la necesidad de “salir a fumigar, descacharrar, sacar los lugares donde haya agua, informar a la población de lo que tiene que hacer, porque la única medida es la prevención. Es un virus y no tiene tratamiento, entonces tenemos que prevenirlo”, subrayó.

Las fumigaciones se están llevando adelante, lo mismo que las campañas de concientización, pero los trabajos se intensificaron recién cuando el dengue había avanzado a niveles alarmantes.

Hubo una defección de la cartera de Salud, que no se anticipó a acontecimientos que, dados los precedentes de años anteriores, eran previsibles. Ahora la tarea se torna mucho más ardua, no solo por los niveles de contagio alcanzados sino también porque los recursos, ajuste mediante, se han desplomado.

Los calores que favorecen la proliferación del mosquito trasmisor, para colmo, se extienden y el gobierno nacional anticipó que no incluirá la vacuna en el calendario oficial, como recomendó la Organización Mundial de la Salud.

El costo de la vacuna, que disminuye la gravedad de la infección y los riesgos de hospitalización, se incrementó casi un 100% desde noviembre. De $37.500 trepó a 72.000 por dosis en marzo. Y se requieren dos dosis, separadas por un intervalo de tres meses. n

Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
no es la ideologia de genero, es el plan economico

Te Puede Interesar