Apuntes para comprender en parte lo que está haciendo EE.UU. en Latinoamérica
Por Marcelo L. Altamirano (*)
Siempre es complicado hacer análisis de los fenómenos geopolíticos, por ello en principio vamos a tomar como cierta la sentencia que dice “la primera víctima de una guerra es la verdad”, de esta forma nos ahorramos la discusión proto ideológica de los opinólogos vernáculos y a su vez no caemos en la trampa de los análisis maniqueístas. Solo los actores directos saben lo que pasa y porque, e incluso ellos no parecen capaces de medir las consecuencias, un simple ejemplo de ello es el proceso de negociación que existe hoy entre el recompuesto gobierno venezolano y los EE.UU.
Por otra parte, la historia nos enseña que, en varias oportunidades, las guerras comerciales también se dirimen a los balazos. Pienso en esta frase, porque me parece que es la única manera de entender que en un abrir y cerrar de ojos un país invada a otro durante unas horas y luego de dejar un tendal de muertos se lleve secuestrado a su presidente.
Con base en este contexto, me gustaría armar una lista de puntos a tener en cuenta para intentar entender la acción de EE.UU. en Latinoamérica, donde la invasión relámpago de Venezuela es tal vez solo un capítulo inconcluso. Veamos:
La historia dice que, todo imperio en caída es tanto o más peligroso que en ascenso.
Que el proceso de descomposición imperial arrastra a propios y extraños y en ese contexto “hay más papistas que el papa”
Que si bien hay una fuerte expansión de las energías “renovables” el petróleo sigue explicando el mayor porcentaje del sistema productivo
En abril Trump visitaría China que es el mayor tenedor de bonos soberanos de EE.UU. pero es petróleo dependiente y las reserves petrolíferas de Rusia no son suficientes para alimentar la expansión del gigante asiático.
Medio oriente, que representa en conjunto (liderado por Arabia Saudita e Irán) casi la mitad de las reservas petrolíferas mundiales es desde siempre un lugar difícil e inestable para ser políticamente correctos. La visita a China y un potencial acuerdo pueden verse como el paso previo de Trump para decidir o no, la invasión de Irán.
La estructura productiva petrolera venezolana necesita de importantes inversiones, por ello la frase “ahora manejamos el petróleo" es parcialmente cierta tanto en términos políticos como en términos productivos, esto último simplemente porque alguien tiene que invertir y en este sentido las empresas de EE.UU. no son tan eficientes como las chinas.
UU. necesita que el mundo siga considerando al dólar como la moneda dominante, pero es relativamente muy ineficiente en términos productivos y por lo tanto pretende obligar, fundamentalmente a los BRICs a seguir en el sistema financiero internacional donde el dólar es el hegemon.
La carrera por la IA pareciera no mostrar resultados financieros positivos de largo plazo y la plata, mineral cuyos mayores productores son Polonia, Perú, Rusia, Australia y China y que es el principal conductor usado en esa industria (el cobre lo sigue de lejos) no se produce en EE.UU. Un dato: China con el solo anuncio de su cierre de exportaciones, disparó el precio con serias consecuencias financieras de corto y mediano plazo que también condicionan el juego.
Si tomamos estos puntos como la base de un modelo de teoría de juegos y tratamos de encontrar un momento importante por venir, me parece que casi todo conduce a lo que suceda en abril.
Mientras tanto en nuestro pais "todo" conduce a que para pagar el viernes el vencimiento de 4.200 millones de dólares para el cual dicen los expertos ni siquiera había juntado la mitad, el ministerio de hacienda que en dos horas vendió el doble de dólares que tardó una jornada completa en comprar para apaciguar el tipo de cambio, hoy tomó nueva deuda (repo con varios bancos) por unos 3.000 millones U$D.
(*) Licenciado en Economía- Docente e investigador de la UNCA.