domingo 5 de abril de 2026
Cara y Cruz

Sacrosanta especulación

Por Redacción El Ancasti

Para el candidato a diputado provincial Mariano Manzi, la especulación financiera con criptomonedas debe desarrollarse al margen de las regulaciones y controles del Banco Central de la República Argentina y la Comisión Nacional de Valores, desatino que proponen los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil, y La Rioja, Ricardo Quintela.

“Señores Gobernadores: ocúpense de sacar del pozo de la pobreza, la falta de oportunidades y de horizontes a nuestras provincias. Parece ser que las actividades que no controlan o monopolizan les quitan el sueño ¡No todo puede ser de ustedes! ¡No le tengan miedo al progreso, por el contrario apoyen el mismo, no pretendan aislar al país y a Catamarca del mundo! ¡Dejen el kirchnerismo de lado!”, posteó el aspirante a legislador de la Coalición Cívica ante la noticia de que ambos mandatarios plantearon formalmente la necesidad de que las instituciones a cargo de fiscalizar la actividad financiera hagan uso de sus atribuciones.

Dada su coherencia, será difícil disputarle la presidencia del futuro “bloque Bitcoin” en la Cámara baja. Ya había objetado el desmedido intervencionismo gubernamental de pretender cobrarle impuesto a los ingresos brutos a las utilidades obtenidas en estas organizaciones. Ningún otro asunto le provoca mayor inquietud.
Qué tendrá que ver el kirchnerismo, sabrá él. Como dirigente político y pretendiente de una representación en el Parlamento, en todo caso, tal vez debiera explicar por qué le preocupa tanto que el Banco Central y la Comisión de Valores fiscalicen, más aún cuando es referente del sector liderado por Elisa Carrió, en el que la transparencia y la ética son piedras angulares.

También podría alguien recriminarle que se abstenga de revelar cómo hacen las casas financieras que defiende con tanta enjundia para solventar utilidades mensuales del 20% sobre lo invertido: 240% anual. 
Debe haber mecanismos razonables y legales que produzcan semejantes ganancias, seguro, y el entusiasmo de Manzi induce a pensar que los conoce. 

En tal caso, en su función de político, debería explicar por qué priva al pueblo catamarqueño, al país, al mundo mismo, de la solución definitiva para el problema de la miseria, que tanto sufrimiento causa. De lo contrario, podría suponerse que se reserva el secreto para recién aplicarlo y cubrirse de gloria cuando llegue a gobernante, en desmedro de las legiones de pauperizados argentinos. No hay que darles motivos a los malintencionados. Lo único que se deja sospechar es que las suculentas utilidades provienen del talento para moverse en el ecosistema de las criptomonedas de los “brokers” catamarqueños.

Al margen de las eventuales regulaciones y controles del Banco Central y la Comisión Nacional de Valores, se convendrá que el fenómeno es digno de un estudio profundo. 
Por poner un ejemplo: el Estado catamarqueño podría poner todos sus ingresos en estas financieras y atender todas sus erogaciones solo con las utilidades que obtenga. Interesante como proyecto de ley, ya que tiene vocación de tribuno.

¿Cómo es que Manzi no lo postula como programa de Gobierno? Ganaría de punta a punta, sin chicotear.
¿Cómo es que no le ha propuesto a su candidato senador nacional, Flavio Fama, que meta todo lo que administra la UNCA en circuito tan virtuoso? ¿Por qué no encabeza Manzi la lista de diputados provinciales en lugar del macrista Enrique Cesarini? 
Misterios que solo él está en condiciones de develar. Los motivos de su silencio son igualmente misteriosos, como las eficaces alquimias que permiten ganarle el 240% al año a una inversión en pesos o dólares.

En cualquier caso, tiene en sus manos la clave “sacar del pozo de la pobreza, la falta de oportunidades y de horizontes a nuestras provincias” en lugar de cargarle semejante romana a los ineptos gobernadores que van a llorarle la carta a los organismos nacionales y, encima, quieren gravar la sacrosanta especulación.

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