El dique de Las Pirquitas, que se encuentra en el departamento Fray Mamerto Esquiú, empezó a funcionar en la década de 1960, es decir que tiene 58 años desde su construcción, pero con el paso del tiempo vino perdiendo su capacidad de embalse. Según lo explicado por Pablo Gigena, director de Riego de la Provincia, actualmente el embalse tiene una capacidad cercana a los 45 hectómetros cúbicos (45.000.000.000 de litros), y en sus comienzos era de unos 75 hectómetros cúbicos (75.000.000.000 litros), es decir que perdió un 60% aproximadamente. Igualmente aseguró que en base a informes de especialistas, tiene una vida útil por 40 años más.
Con respecto a la capacidad del embalse que disminuye con los años, debido a la acumulación de sedimentos, el funcionario explicó que “bajo ningún punto de vista” se puede realizar la limpieza de este material. “No es recomendable, por seguridad, hacer ningún tipo de movimiento de dragado de sedimento, porque estos debilitaría lo que sería las paredes de la ladera del vaso y podría haber un deslizamiento. Si hay un deslizamiento los volúmenes de material que se desplazaría hacia el vaso del dique reemplazaría al agua, y esta agua formaría un tipo de ola que al ser una presa de materiales sueltos la rompería inmediatamente”, explicó.
“Los constructores dicen que la presa empieza a morir desde el día en que se empieza a llenar, algunos dicen que tienen 50 años de vida útil, pero aquí y en todas partes del mundo es inevitable que entre sedimento al vaso de la presa, nosotros tenemos un embalse de más de 50 años y podemos tener para 40 o 50 años más, porque está en condiciones de uso", aseguró el funcionario.
Agregó que según una auditoría que hizo el Organismo Regulador de Presas (ORSEP), Las Pirquitas está en “perfecto estado”, no tiene ninguna filtración y ningún problema que haga pensar que el dique va a dejar de funcionar.
“Que la presa tenga menos capacidad de agua por los 50 años de entrada de sedimento es inevitable, y obvio que así será, pero sigue en funcionamiento y tiene para muchos años más”, aseguró.
Válvulas
El dique cuenta con dos válvulas con las que administran la cantidad de agua que es erogada hacia los sistemas de riego, que es tomada por algunas de las plantas potabilizadoras. Una de estas válvulas está cerrada, ya que con la apertura de la cuarta parte de una alcanza para todos los sistemas de riego.
La capacidad de erogación de cada válvula es de entre 16 y 25 mil litros por segundo, por lo tanto, con solo abrir una cuarta parte de una de ellas ya es suficiente, según lo detallado por Gigena, quien advirtió que sí se abriera una completamente traería complicaciones en el río Del Valle, que nace en el vertedero de este dique.
Gigena comentó que en la época de las lluvias de verano, además de la erogación que se hace, los sistemas de riego aumentan el caudal para poder hacer el desembalse, de esta manera se mantiene el nivel de la presa no permitiendo que salga tanta agua por el vertedero. “Vamos controlando el agua que largamos hacia el río para que no haya algún tipo de daño, porque si mermamos el caudal de la válvula y aumenta el nivel del vertedero esa agua ya sale con más fuerza y más caudal. Así que vamos controlando los desembalses para causar el menor problema posible aguas abajo”, explicó.
Capacitaciones
El director, hizo referencia a los cursos de capacitación en ingeniería de presas, que realizó el personal de la dirección de Riego a través de convenios entre la provincia y el ORSEP. Después de estos cursos empezaron a realizar los controles de los embalses y desembalses de todas las presas de la provincia, que antes no se hacían. “Antes se llenaba la presa y largaban el agua sin ningún control, acerca de cuanta agua era necesaria para usar y cuanta se derrochaba, y muchas veces por la falta de control se desperdiciaba mucha agua”.
Además aseguró que ahora tienen más controladas las erogaciones que son necesarias en cada lugar y que en estos últimos años hay cada vez mejores niveles en las presas de la provincia.
“Antes llegábamos con los diques vacios a fin de año cuando tenían que llegar las lluvias, ahora no, porque tenemos mejor caudal de aguas reservadas”, concluyó el funcionario.