Advierten un desborde en el acceso a la salud mental
La Lic. Julieta Lobo, directora provincial de la Dirección de Políticas Asistenciales de Salud Mental, advirtió sobre las complicaciones que genera la interrupción y el recorte en los programas nacionales de salud. En este sentido, alertó sobre un desborde en la salud pública ya que, por el aumento en los precios de diversos tratamientos y medicamentos, "muchas personas que tienen obra social, pero no pueden costear los gastos, acuden al sistema público".
La funcionaria se hizo eco de los alarmantes datos brindados por la secretaria de Salud de la Capital, Ana Fernanda Lagoria, quien señaló que "no llega literalmente nada" desde Nación. Al respecto, Lobo explicó que "se ha venido sintiendo el ajuste nacional en la medicación y también el sostenimiento a veces de los tratamientos". Sin embargo, aclaró que "hasta el momento la provincia ha podido dar respuesta a esa falta y ese ajuste".
Ante este escenario de alta demanda, la funcionaria remarcó la importancia de no reducir la problemática a una respuesta meramente farmacológica. "Sabemos que en salud mental no es solo la medicación; a veces la medicación es una de las últimas estrategias", analizó Lobo, invitando a reflexionar sobre la idea comunitaria de que "la pastilla es lo que va a calmar algo de lo que sucede". En ese sentido, detalló que los padecimientos actuales se complejizan por diversos factores de la realidad actual: "Tiene que ver con la cuestión habitacional, con la cuestión económica, que las personas puedan comer, hay personas que están trabajando, tienen dos o tres trabajos durante el día; todo hace al conjunto".
Frente a este contexto socioeconómico, el área intensificó los abordajes territoriales mediante dispositivos fijos, talleres y equipos itinerantes distribuidos en los Centros de Participación Vecinal (CEPAV) de la Capital, especialmente en la zona sur debido a la "mayor incidencia de intentos de suicidio o muertes por suicidio". El personal especializado aprovecha incluso los horarios en que los vecinos asisten a los comedores comunitarios para generar un espacio de contención. "La gente también circula más en los comedores y a veces, hasta que esperan, hacen la fila hasta que los atienden; eso también es una oportunidad para nosotros para acercar, asistir y prevenir", precisó la licenciada. n