El INTI terminó con un estudio clave para establecer medidas corporales
Ley de talles: avances para la implementacón de la normativa
Hay confusión con el objetivo de esta legislación que apunta a la unificación de talles y no a la disponibilidad.
Desde su promulgación en 2019 y su reglamentación en 2021, pandemia de por medio, la confusión con el verdadero fin de la Ley de Talles se ha generalizado en la sociedad, ya sea local o nacional. El objetivo de esta legislación es establecer un sistema único normalizado de identificación de talles de indumentaria, y no la obligatoriedad de los comercios de ropa de contar con la totalidad de los talles.
Es decir que la normativa apunta a que la totalidad de la indumentaria destinada a la población a partir de los 12 años deberá ser fabricada, confeccionada y comercializada de conformidad con dicho sistema, cuyos talles estarán estandarizados según las medidas corporales de la población argentina, surgidas de un estudio antropométrico.
De esta manera, la indumentaria, ya sea ropa o uniformes de trabajo, y el calzado comercializados deberán respetar de manera homogénea el sistema de talles con las mismas medidas, lo que permitirá que los consumidores puedan tener una referencia de su talle para las prendas que adquiera de cualquier marca.
Mónica Avellaneda, directora de Defensa del Consumidor de Catamarca, explicó en diálogo con Mañana Central de radio Ancasti, que la legislación “obliga la creación de un sistema único de talles de acuerdo con la contextura exclusiva de todos los habitantes de Argentina”. En este sentido, Avellaneda ejemplificó haciendo referencia a la ropa que ingresa a la Argentina desde otros países, como ser Estados Unidos, “donde los talles están establecidos de acuerdo con la contextura que tienen los norteamericanos, que no tienen nada que ver con nuestros talles”.
Avellaneda resaltó que con los datos obtenidos para la confección de este sistema, todos los talles M para hombre, por ejemplo, tendrán las mismas medidas independientemente de las marcas. Lo mismo sucederá para las prendas de mujeres, quedando definido un "talle argentino".
Estudio antropométrico
Para poder dar cumplimiento a esta ley, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) completó el primer Estudio Antropométrico Argentino, un análisis exhaustivo que ofrece una visión integral del cuerpo de los argentinos y argentinas.
Este análisis se hizo mediante mediciones que se realizaron en 20 ciudades clave, distribuidas en seis regiones geográficas: Pampeana, Centro, Cuyo, NOA, NEA y Patagonia, lo que asegura que los resultados reflejan la diversidad física de la población argentina en su totalidad.
Los datos obtenidos reflejaron que las mujeres argentinas presentan grandes diferencias frente a las medidas estandarizadas: una altura promedio de 1,61 metros, frente a los 1,70 metros que suelen utilizar las marcas internacionales como parámetro. Respecto a otras partes del cuerpo, las medidas promedio son: busto (90-102 cm), cintura (74-86 cm) y cadera (102-105).
En los hombres, la altura promedio es de 173,8 cm, una cintura de 93 cm y una cadera de 103 cm.
Ambos resultados muestran la diferencia y distancia que hay entre las medidas reales promedio de los argentinos, frente a los talles genéricos que adopta la mayoría de los comercios, lo que puede llegar a producir dificultad y problemáticas a la hora de elegir ropa.