El significado de la felicidad

domingo, 21 de junio de 2020 · 01:05

Aun sin darnos cuenta, todo lo que hacemos los seres humanos tiene el objetivo de ser un poco más felices. Esto es así porque en nuestra naturaleza se encuentra el deseo de ser felices. La respuesta a la pregunta: “¿Sos feliz?” debería ser simplemente “sí” o “no”; pero la verdad es que nadie es completamente feliz las 24 horas del día los 365 días del año. No se trata de un estado continuo sino, más bien, de la suma de momentos felices, y se logra a medida que vamos venciendo nuestras trabas internas. 
La pregunta correcta debería ser: ¿cómo puedes hacer para ser un poco más feliz? El escritor Tal Ben Shahar formuló el principio de las cuatro hamburguesas para descubrir el secreto de la felicidad. Un estudio hecho en Harvard acerca de la felicidad explica qué y cómo las personas piensan y sienten con respecto a la felicidad mediante cuatro principios:

Bueno hoy, malo mañana. Esta es la actitud de aquel que antepone el placer al bienestar. Es una actitud hedonista que dice: “La paso bien hoy, y mañana Dios dirá”. Es el mensaje que nos transmite la cultura en la que vivimos y nos empuja a disfrutar el presente sin pensar en el futuro. Pero los humanos fuimos diseñados para asumir desafíos, para correr riesgos, para perseguir sueños. Solo así podemos ser verdaderamente felices.

Malo hoy, malo mañana. Esta es la actitud de quien nada lo satisface ni le atrae. Es la persona que puede caer en depresión o que se resigna frente a “lo que le ha tocado vivir”. Pero está comprobado que aprendemos la resignación. Por eso, podemos salir de ella al entender que estamos hechos para alcanzar metas y proyectarnos hacia el futuro cada día. Cualquier hábito incorporado puede ser cambiado, si tomamos la decisión de hacerlo. 

Malo hoy pero bueno mañana. Este modelo es el que nos enseña la religión y nos dice que lo más importante es el sacrificio. A muchos nos han dicho que, aunque no nos guste, si nos sacrificamos hoy, mañana seremos felices. El problema es que esta actitud competitiva aleja la felicidad de nosotros y, cuando finalmente alcanzamos algo, lo que sentimos es en realidad alivio y no felicidad. Esta se halla siempre en el futuro.

Bueno hoy, y bueno mañana. Este es el modelo de felicidad ideal que todos deberíamos tener en cuenta, pues según este todo lo que hacemos hoy no solo nos conecta con un futuro mejor sino que nos permite disfrutar aquí y ahora. Es importante incluir el placer en el día a día, sobre todo, al atravesar tiempos difíciles. 

Todos podemos, independientemente de nuestras circunstancias, construir una vida hoy que pueda ser disfrutada ahora mismo y nos traiga beneficios más adelante. Pero, ¿qué significa ser feliz? Fundamentalmente tener mi propio proyecto de vida identificando todo aquello que es bueno para mí (y todo aquello que no lo es). Y también reconocer mi valor como ser humano. Tu sueño y tu propósito tienen un lenguaje que solo tú puedes hablar.