"Vida de Fray Mamerto Esquiú"
Lanzada en 1982 por la Editorial Esquiú S.A. en Buenos Aires. Esta obra se distingue por haber sido creada por dos figuras prominentes de la historieta y la narrativa argentina.
El guión pertenece a Alfredo Grassi (1925–2018), un prolífico guionista de historietas, escritor y traductor argentino, reconocido por su versatilidad en diversos géneros y su labor en editoriales como Columba. Las ilustraciones son de Andrés Klacik, dibujante de estilo clásico y detallado, quien trabajó frecuentemente con Grassi y colaboró en importantes revistas de la época.
Esta edición fue concebida como un material de divulgación pedagógica y religiosa, buscando acercar la figura del "Orador de la Constitución" a un público masivo mediante el lenguaje visual. La historieta utiliza viñetas realistas para representar momentos históricos clave, como el nacimiento de Esquiú en Piedra Blanca, su vida conventual, su famoso sermón de 1853 y su labor pastoral como Obispo de Córdoba.
Gracias al guion de Grassi, la obra mantiene una base documental sólida, equilibrando el tono biográfico con el dinamismo propio del cómic.
En 1982, la Editorial Esquiú (vinculada a la revista homónima) promovía activamente los valores de figuras patrias con un fuerte trasfondo católico, utilizando formatos modernos como la historieta para competir con otras publicaciones de entretenimiento. Debido a su antigüedad y formato, hoy es considerada una pieza de culto para coleccionistas de historietas argentinas.
Durante la década del 80, bajo el gobierno de Ramón Saadi, se reforzó la identidad catamarqueña a través de la figura de Esquiú. Es altamente probable que los remanentes de la edición de 1982 (o nuevas tiradas de la misma editorial) fueran distribuidos como material complementario de formación ética y ciudadana en escuelas y bibliotecas.
Muchos ejemplares que circulan hoy en el mercado poseen sellos de "Distribución Gratuita" o pertenencia a bibliotecas escolares estatales de la provincia, lo que confirma que el Estado provincial actuó como canal de distribución.
Este tipo de publicaciones en la década del ochenta, formaron parte de una colección de títulos conocidas como "Vidas Ejemplares", en las cuales se suman títulos sobre la vida de San Francisco de Asís, Teresa de Calcuta, La Virgen María en Argentina, Juan Pablo II, entre muchos más, en un esfuerzo de la Iglesia y editoriales afines por mantener vigente el mensaje de humildad y civismo en un contexto complejo.
"Esquiú, una luz en el sendero"
Es una película biográfica argentina de 1965, dirigida por Ralph Pappier y protagonizada por Hugo Mugica como Fray Mamerto Esquiú. El drama narra la vida del fraile franciscano catamarqueño, destacando su papel crucial como orador y defensor de la Constitución Argentina de 1853, exhibiéndose en blanco y negro. El filme destaca por una fotografía en blanco y negro de estilo monumental y singular luminosidad, capturada por Américo Hoss.
La historia también está protagonizada por Jorge Barreiro como Odorico Antonio Esquiú, Iván Grondona como Felipe Varela, Florén Delbene como el gobernador José Cubas; y Luis Medina Castro, Aldo Mayo en roles secundarios.
La película recorre la vida de Esquiú, enfocándose en su faceta política, su famosa defensa de la Constitución Nacional, y su rol como misionero. La cinta es reconocida por su valor histórico al retratar la figura de Esquiú, aunque se han señalado licencias artísticas en el guion respecto a encuentros con personajes históricos como Felipe Varela.
Aunque la historia se sitúa en gran parte en la provincia de Catamarca, curiosamente la película no rodó escenas allí. Los escenarios principales que se aprecian en el filme son la Iglesia de la Virgen del Pilar, utilizada para ambientar diversas escenas de carácter religioso y conventual; San Antonio de Areco, en la provincia de Buenos Aires, sirvió para recrear los paisajes y la atmósfera de la época en la que vivió Esquiú. También en Yuquerí, Concordia, en Entre Ríos, se realizaron filmaciones de exteriores.
CURIOSIDADES
Bautismo
Mamerto de la Ascensión Esquiú fue bautizado en la histórica capilla Nuestro Señor del Milagro de La Tercena, por entonces sede parroquial de San José de Piedra Blanca. Según la fe de bautismo, firmada por el cura párroco Agustín Colombres, la ceremonia se realizó el 19 de mayo de 1826, y fueron sus padrinos don Juan Delgado y su esposa doña Luisa Andrade.
Peregrino y viajero
El 28 de agosto de 1872, estando en Tarija, Bolivia, el padre Esquiú recibió la noticia de su designación como Arzobispo de Buenos Aires. Tras días de oración y de consulta con el padre Guardián, renunció a este nombramiento, y decidió emprender un largo camino como peregrino. Salió acompañado del padre Rafael Girandengo, atravesando los escarpados caminos del altiplano. Según sus memorias, el itinerario abarcó casi una veintena de lugares. Recorrió más de 870 kilómetros a lomo de mula desde Suipacha hasta la aldea de Cobija, que entonces pertenecía a Bolivia. Luego, se embarcó hacia Guayaquil, Ecuador, y finalmente partió hacia Lima, Perú. Tres meses después emprendió su regreso a Tarija.
Cuatro años después, en 1876 emprendió su viaje a Tierra Santa. Su primera escala fue Roma. Luego se dirigió a Jerusalén. Cuando llegó, en un gesto de humildad, descendió del coche y besó la tierra. Luego dijo: “Me bajo y beso la misteriosa tierra que por un inmenso beneficio de la Divina Misericordia recibe a un gran pecador”. Allí vivió durante un año con sus hermanos franciscanos y visitó cada uno de los lugares donde transcurrió la vida de Jesús. Después fue llamado a Roma, donde se le comunicó que debía regresar a la Argentina.
Además, era un asiduo visitante de La Puerta, en Ambato. Hasta allí llegaba en busca de paz y de su gente sencilla. En la casa de sus hermanas Justa y Josefa le tenían destinada una habitación para recibirlo. También iba a celebrar la Misa en la vieja capilla, donde sus homilías cobraban fuerza y vigor ante los humildes pobladores de la zona.
Vida política
Conocido por su discurso como orador de la Constitución Nacional, Esquiú también fue diputado por Valle Viejo en dos oportunidades. El 25 de diciembre de 1855 lo eligieron como el primer diputado del departamento, fue presidente de la Junta Electoral de Diputados, presidió en varias ocasiones la Sala de Representantes, se desempeñó como Consejero de Gobierno y Convencional Constituyente desde 1854 hasta 1860. También fue Convencional Constituyente por el departamento Valle Viejo en 1879, durante el gobierno provincial de Mardoqueo Molina. El 3 de marzo de 1858, Mamerto Esquiú inició su segundo mandato como diputado reelecto por el departamento Valle Viejo. En la sesión realizada cinco días después, se mostró a favor del aumento del sueldo de los maestros. Fundamentó esta iniciativa afirmando que esto permitiría “encontrar hombres idóneos para ese destino tan importante, como que de ellos depende en gran parte el progreso de los pueblos”. El aumento se aprobó tal como proponía Esquiú.
Periodista
El Padre Esquiú fue redactor de El Ambato, primer periódico de Catamarca. Su columna se titulaba “Revista” y sus artículos se referían a todo asunto de interés público que significara la elevación moral y educativa de sus comprovincianos. Firmaba con seudónimos: El Revisor, El Humilde Pedisequo, El Caballero Andante y El Caballero de la Triste Figura. En Bolivia, creó y dirigió el periódico religioso El Cruzado. El primer número apareció el 15 de septiembre de 1868 y llegaba a la mayoría de las ciudades de Sudamérica. En mayo de 1875 regresa a Catamarca, pero el diario que fundó y dirigió tendrá varios años más de existencia, se editó hasta julio de 1886.
Fuente: Prensa y Difusión Comisión Central Beatificación. Diócesis de Catamarca. Provincia Franciscana de la Asunción.