miércoles 1 de abril de 2026
Análisis

Quino, Sócrates y el justicialismo

Por Lic. Nicolás Quiroga

¿Cómo y por qué mataron a Sócrates? Sócrates, el mejor filósofo de todos los tiempos. Lo condenaron a muerte, y Sócrates, una de las mentes más brillantes de la historia, murió bebiendo un dobladillo.

Aparentemente Sócrates no estaba haciendo nada peligroso: habló con cualquiera, con nobles, con ciudadanos comunes, con jóvenes. Pero sus preguntas, en su franqueza, en su simplicidad, demolieron las certezas de sus interlocutores, obligándolos a consolarse con el vacío de sus propias certezas, con la incoherencia de su razonamiento.

Sócrates era un personaje demasiado incómodo con las dudas que inculcó. Tuvo la audacia de exponer a políticos corruptos y falsos maestros que, creyendo que saben, presumen o justifican falsas verdades y como falsos conocimientos. Por eso fue condenado a muerte. Era una amenaza para el status quo.

La inteligencia es incómoda, esto nos enseña el proceso contra Sócrates. Dirigencias que quieren ilusiones y no verdad, quieren ser halagados en pocas palabras.

Los hombres inteligentes y/o de coherencias en sus ideales, son marginados. Están prohibidos, despreciados, porque aspiran turbar el sueño de los poderosos, cuestionan la autoridad, revelan los engaños de las instituciones que dicen representar.

Quino, expresó, entre tantas reflexiones: “Uno de los grandes males de la humanidad, de los que detentan el poder, son sus ambiciones, sus codicias “.

Pero Platón también expresaba ante la decadencia de la moral política de la democracia ateniense, la necesidad que sus gobernantes no tuviesen intereses empresariales. Iba aún más lejos, ni vínculos familiares que condicionarán su ecuanimidad.

Quizá, en principio, puede no comprenderse las jerarquías de las precedentes reflexiones y su vinculación con análisis contextuales del Justicialismo local.

Pero, en una publicación en redes sociales expresé que la presencia de la Señora Vicepresidente de la Nación, defensora de genocidas de la última y cruel dictadura, fue condecorada con honores protocolares desmedidos, cenas, almuerzos, paseos, tuvo mejores atenciones que el ex ministro del Interior Whado de Pedro, sobreviviente milagroso del asesinato de su madre por comandos de la dictadura que defiende la Vicepresidente Villarruel.

En ambas situaciones actuó un gobierno de un mismo signo político, el Justicialismo. Por supuesto, algunos de sus dirigentes que nos gobiernan tienen frágiles memorias de nuestras historias en sus ideales y testimonios de las mismas.

En esas publicaciones, expresé que habría un quiebre en el Justicialismo de nuestra Provincia, era cuestión de tiempo para que se visibilizaran las realidades. Faltó que un gobierno de extrema derecha, anarcocapitalista , mesiánico en su conducción, asumiera con legalidad democrática ( el tiempo dirá su legitimidad social) para que el RIGI, definiera las claras diferencias y se esclareciera nuestras realidades en el seno mismo del Justicialismo, movimiento de quien nos sentimos orgullosos militantes, más allá de criterios diferenciales con respecto a identidades.

La racionalidad socratica, las definiciones platónicaa, las reflexiones de Quino, aunque muy lejos de nuestras mezquinas realidades, contribuyen a esclarecer esas realidades en un movimiento de tanta significación histórica en defensa de los intereses populares.

Más cerca de de las verdades doctrinarias aggiornadas que de los acomodamientos que entregan por treinta años el patrimonio de nuestras riquezas y esperanzas,

Mas interpretativas de una racionalidad popular respetada en su inteligencia y en su sabiduría inmanente.

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