La escribana de Adorni estuvo involucrada en una causa narco
Adriana Nechevenko certificó firmas para personas que luego fueron condenadas traficar efedrina. Visitó al jefe de Gabinete al menos siete veces en Casa Rosada.
La escribana de Manuel Adorni, Adriana Mónica Nechevenko de Schuster, fue citada a declarar ante el fiscal Gerardo Pollicita el próximo miércoles en el marco de la investigación sobre el patrimonio del funcionario. Esta no será la primera vez que la profesional declare en los tribunales de Comodoro Py; hace 12 años fue testigo clave en un megajuicio contra una banda dedicada al tráfico de efedrina que operaba mediante laboratorios fantasma.
Un pasado vinculado a la ruta de la efedrina
Según reveló Clarín, durante aquel proceso judicial, se reveló que Nechevenko trabajó durante años para Josué Fuks y Alfredo Abraham, líderes de una organización que importó casi 10 toneladas de efedrina en solo diez meses. La escribana admitió en 2014 haber certificado las firmas de los imputados e intervenido en la constitución de sociedades creadas "de la noche a la mañana" para facilitar el ingreso de la droga desde la India.
Entre sus clientes de entonces figuraba Guillermo Ascona, un vendedor ambulante de condición humilde que actuaba como testaferro de la banda. La Justicia determinó que Nechevenko le certificaba las firmas a Ascona para solicitar importaciones de cientos de kilos de efedrina ante la Sedronar, a pesar de que el hombre apenas tenía instrucción primaria y carecía de recursos.
Las sospechas sobre el patrimonio de Adorni
Actualmente, la profesional es cuestionada por su rol en las recientes adquisiciones de Adorni: una casa en el country Indio Cuá y un departamento en Caballito cuyo valor en la escritura es menor al de mercado.
Para esta última compra, el jefe de Gabinete utilizó préstamos no bancarios de dos mujeres jubiladas que, al ser consultadas por la prensa, aseguraron no conocer al funcionario. Además, registros oficiales señalan que la escribana visitó a Adorni en la Casa Rosada en al menos siete oportunidades.
La Justicia busca ahora determinar si estas operaciones inmobiliarias presentan irregularidades, mientras se recuerda que los antiguos clientes de la escribana fueron condenados a penas de hasta 11 años de prisión por narcotráfico.