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Opinión

En Fiambalá están privatizadas las ganancias y socializadas las miserias

Por Jorge Enrique Tejada

22 de mayo de 2026 - 14:32

Asistimos al alumbramiento de una nueva conformación política territorial del Estado catamarqueño, es la delegación de funciones públicas en sectores privados organizados en cámaras corporativas. Llamaremos al mismo cuasifascismo donde en la nueva conformación del sistema político-económico, con la deserción del Estado municipal, las decisiones que competen al Estado se toman a través de las negociaciones directas con cámaras (corporaciones) que representan a los dueños del dinero y del poder en Fiambalá: Cámaras de Turismo, Cámara Económica y Cámara de Proveedores Mineros. Allí queda expuesto que los ciudadanos y gobierno legal y legítimamente elegido no deciden; el Gobierno Pcial cede la función de regular la vida en sociedad, de regular la economía a estos grupos económicos privados.

El Estado municipal y el Estado Provincial reconocen oficialmente a los dueños del dinero y el poder local como interlocutores privilegiados entre “Comunidad, Empresas y Estado” donde se deja de lado el sistema democratico y se avanza hacia una organización fascista de la sociedad. El gobierno ya no representa al conjunto heterogéneo de la sociedad pasa a ser gestor de los “avivados” de una sociedad (Como decía Jauretche).

Queda todo claro en las presentaciones públicas de Declaración de Impacto Ambiental presentados por la principal actividad económica del Medio: La Industria Minera

El pueblo fiambalense asiste a un circo donde “supuestamente” existe un intercambio de ideas sobre beneficios de la misma y queda demostrado la alianza y sociedad entre poder político-grupo empresarial que defienden la contaminación, el avasallamiento territorial y la miseria económica de quienes no son invitados al festín.

En la reconfiguración del estado municipal Fiambalense asistimos a la cesión de funciones del mismo a favor del estado Provincial donde los intereses corporativos prevalecen por sobre el interés público, o dicho en otras palabras, el Estados es reducido a algo insignificante en el manejo del territorio cediendo el control a la lógica del mercado. El Estado Municipal Fiambalense pasó a ser una estructura vacía de contenido administradora de pobreza y miseria.

Desde que los municipios de la Pcia de Catamarca, entre ellos el fiambalense, cedieron el manejo de regalias mineras a favor de un Fondo Fiduciario para el desarrollo Provincial del sector Minero los pueblos son cada vez más pobres, menos ingresos y la miseria extendida. El Fideicomiso minero es un instrumento financiero-jurídico que en el Estado subnacional catamarqueño sirve para concentrar la riqueza en los sectores gobernantes con la anuencia de todas las representaciones políticas del medio con el blindaje de las minipymes familiares de la legislatura provincial.

Así seguimos avanzando en el tiempo, con el litio que nos rodea y contamina por todos lados, donde la pobreza no es casual: está diseñada para un determinado fin, con complicidades muy fuertes y bien atadas entre sectores privados, empresas trasnacionales y gobiernos municipal y provincial. Donde nuestros pueblos no tienen regalías y el 3% de las mismas las devora el fideicomiso minero en manos de “lobos” de la Capital Provincial. Así seguimos cada vez más contaminados, sin controles públicos, sin recursos y sin impactos directos en educación, salud y empleo.

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