domingo 7 de diciembre de 2025
EDITORIAL

Promesas en veremos

Por Redacción El Ancasti

La retracción de la economía y los despidos, particularmente el sector privado, tienen su reflejo en las cifras oficiales. El INDEC confirmó hacia fines de agosto un incremento en los índices de desempleo y lo propio hizo, ahora en septiembre, la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, que informa sobre los empleos registrados.

Según estos últimos datos, cuatro de las seis provincias que integran la región del Noroeste tuvieron, entre diciembre del año pasado y junio de este año, una caída superior a los 22 mil trabajadores registrados.

Las cifras se extraen de la base de datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo y se refieren a empleos en blanco con pago de salarios, aportes, contribuciones y jubilación de acuerdo con lo establecido por ley. Se trata de información que engloba tanto al sector público como privado.

Catamarca fue, junto con Salta, Jujuy y Santiago del Estero, una de las provincias de la región en la que se destruyeron puestos de trabajo en el lapso de los siete meses analizados. En las otras dos provincias, Tucumán y La Rioja, se registró un crecimiento de los empleos registrados, vinculados particularmente al sector estatal, pero de todas maneras no alcanzó a revertir la tendencia de las otras jurisdicciones.

En toda la región, en diciembre había 819.473 empleos registrados, mientras que en junio pasado habían bajado a 810.221. Catamarca, siempre según el organismo oficial, perdió un total de 1.613 empleos registrados.

La pérdida de empleo en los últimos meses ha sido de mucha mayor envergadura en la economía informal, pero precisamente por la característica de no estar registrada, el cálculo de los despidos es prácticamente imposible.

Una de las actividades que tiene más trabajadores no registrados es la construcción, y es una de las que más se resintió en el primer semestre. Pero también, como secuela inevitable de la pérdida de poder adquisitivo, hubo una retracción de otras actividades que se abonan en negro y que habitualmente se denominan "changas”.

La pérdida de empleo en el NOA, la segunda región más pobre del país –luego del NEA- de acuerdo con los últimos datos difundidos por el INDEC, refleja la necesidad tantas veces expresada de que las provincias del norte tengan una atención preferencial respecto de otras, que también tienen problemas, pero no tan graves.

La promesa del Plan Belgrano, a escasos dos meses de que se cumpla el primero de los cuatro años del gobierno de Cambiemos, no termina de concretarse en la práctica.

Es de esperar que las políticas nacionales de desarrollo reconozcan la situación de desventaja comparativa que la región padece desde la época de la organización nacional y sea destinataria privilegiada de la inversión pública nacional.

Gobernadores y legisladores nacionales que representan a las provincias del norte argentino deberían, más allá de las diferencias de criterio político, erigirse en garantes de que se cumpla esta demanda.

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