El año 2010 fue de significativa importancia para el pueblo argentino, donde se conmemoró el Bicentenario de la Revolución de Mayo, festejos a los que se adhirieron y organizaron distintas actividades en toda la provincia desde el gobierno provincial y los gobiernos municipales. A partir de los festejos de esta gesta, se inició el camino al Bicentenario de nuestra Independencia (1816-2016). En Catamarca se reconocieron en este año otras fechas importantes como, el Centenario de la Diócesis y además el Centenario del Natalicio del Padre Ramón Rosa Olmos, quien fuera, sacerdote, historiador, periodista, escritor y docente, reconocido por la Municipalidad de SFVC, a través de su Secretaría de Cultura, Educación y Deporte en conjunto con la Dirección de Cultura y la Supervisión de Bibliotecas Municipales en la Séptima Feria del Libro y Tercera Feria Infantil realizada en el mes de octubre pasado, rescatando a otro de tantos catamarqueños que con sus aportes dejaron bien en alto a nuestro terruño y región, reconocido a nivel país.
Su legado es de suma importancia para nuestros jóvenes alumnos, por ello todos los catamarqueños tenemos la obligación de rescatar del olvido su vida y su obra, para que la misma sea difundida y estudiada en nuestras aulas. Con este fin y con sencillez, en las próximas líneas desarrollaré parte de su vida y obra.
Nacido en Corrientes, un 24 de julio de 1910, siendo niño sus padres decidieron trasladarse a Catamarca, haciendo hogar en la localidad de San Antonio, Fray Mamerto Esquiú, allí abordó sus primeras letras hasta el año 1924, cuando ingresó al Seminario Regional, con el objetivo de realizar la carrera sacerdotales. Era tradición para entonces seguir la carrera de maestro o sacerdote. Desde su ingreso como seminarista, se destacó su interés por la historia, principalmente la de su región. Para su inicio en esta ciencia utilizó como fuentes de estudio e investigación las obras del Padre Antonio Larrouy, referidas a los estudios de archivos, además de Tesoros de Catamarqueñismos autoría de Samuel Lafone Quevedo sobre lingüística regional. Otra obra importante; El Centenario de la Autonomía Catamarqueña, de Antonio Larrouy y Manuel Soria, como también Flores del Aire de Adán Quiroga, como lo destaca el Lic. Bazán. Con esos libros comenzó a formar su biblioteca.
Para 1935 fue ordenado de sacerdote, siendo su primer destino la parroquia de Belén, donde sirvió como teniente cura. Allí publicó una revista parroquial, iniciando sus primeros pasos en el periodismo, profesión en la que tuvo destacada participación como se verá más adelante. También fue cura párroco de Santa Rosa, donde publicó otra revista significativa para la comunidad, realizando aportes desde lo pastoral, social y agregando notas de interés histórico, rescatando el sentido de pertenencia. Para 1928, el Obispo Monseñor Inocencio Dávila y fundó el periódico La Unión, espacio importante durante varios años para el Padre Olmo. En 1938 el diario comenzó a ser dirigido por el Padre Arturo Melo, conocido del Padre Olmos desde el seminario. Así llegó a solicitarlo como administrador y subdirector en La Unión. Este equipo de trabajo realizó un gran aporte al periodismo de Catamarca, en lo social, cultural, religioso y espiritual, de esta manera se transformó de triseminario en diario, mejorando la técnica y la grafica, modernizándolo. En la segunda mitad de la década del cincuenta, se comenzó a editar la revista cultural Árbol, con el objeto de crear un espacio de apertura para escritores y poetas de la región. Esta creación fue iniciativa de Olmos, contando con la aceptación del Padre Melo, Federico Emiliano Pais y el Prof. Armando Raúl Bazán. Esta revista contó con muchos colaboradores de las provincias vecinas, jerarquizándola y produciendo una verdadera integración cultural y educativa regional.
En 1961 asumió como director de La Unión el P. Olmos, en reemplazo del fallecido P. Melo. Así el nuevo director encaro el periodismo al frente del diario en paralelo con la labor historiográfica, donde su entrega humana y profesional fue total. En 1940 Olmos había sido incorporado como Miembro de Número a la Junta de Estudios Históricos, desde este espacio realizó una serie de trabajos de gran aporte, pero sin duda su mayor contribución fue y será su Historia de Catamarca publicada en 1957, además de Historia Contemporánea de Catamarca, 1852-1930, la cual fue incluida por la Academia Nacional de la Historia en su Historia Argentina Contemporánea, en el tomo IV. 2a sección de 1967. Otros estudios y publicaciones en conjunto con los integrantes de la junta son; Pavón y Catamarca, Felipe Varela, su Historia de 1975, escrito por grandes historiadores como el mismo Olmos, Gaspar Guzmán, Gerardo Pérez Fuentes y Armando Raúl Bazán. Ésta se complementó en 1977 con Historia de la Cultura de Catamarca. El Pbro. Ramón Rosa Olmos, fue designado por la Academia Nacional de la Historia como miembro de la misma en 1955. En el acto de su incorporación leyó un trabajo sobre el Dr. Guillermo Correa, luego de esta incorporación llegarían otras distinciones de las Juntas de Historia Eclesiástica Argentina, las Juntas de Tucumán, Salta y Mendoza. Como se puede ver, Olmos fue un hombre reconocido en la región y el país, por su compromiso y participación para ambos, ello plasmado en sus aportes significativos. En 1958, desde la Junta de Estudios Históricos, se organizó un proyecto para la conmemoración del IV Centenario de la fundación de la Londres por Pérez de Zurita. En un congreso nacional, del mismo se publicaron tres volúmenes de los trabajos aprobados. Luego se organizaron otros homenajes y trabajos como; Ángel Vicente Peñaloza y Felipe Varela. Otro logro importante para la época fue el ciclo de conferencias, en las que participaron historiadores de las provincias del NOA, concretando un importante aporte e intercambio cultural y educativo entre Catamarca y el país. Nos dejó un importante legado. Parte de él lo encontramos al alcance de cualquier vecino que se interese por lo nuestro, en la biblioteca municipal que lleva su nombre. Allí se encuentran sus obras y miles de títulos relacionados a diferentes ciencias. Debemos tener presente en nuestra memoria colectiva a todos los hombres y mujeres que aportaron para engrandecer a esta Patria Chica, siendo conscientes de nuestra propia historicidad para proyectar un mejor porvenir, de esta forma podremos mantener viva la identidad e idiosincrasia, respetando y practicando los valores esenciales para la construcción ciudadana, teniendo en cuenta el complejo presente que nos toca vivir. Esto bien lo practicó y difundió el Pbro. Ramón Rosa Olmos. Para la reflexión de todos, cito las palabras del P. Olmos, transcriptas en el inicio de su obra Historia de Catamarca: En diversos países europeos, el estudio de la historia se inicia, en el aula, desde el centro a la periferia. Desde el solar nativo a la provincia, a la nación, al continente, al mundo entero. Ojalá que, imitando ese criterio de sano localismo, la presente obra contribuya a acrecentar el conocimiento y por el conocimiento el amor al terruño, a la patria chica con todo su patrimonio de valores morales, de contiendas épicas, de austeridad ciudadana... que en circunstancias muchas veces adversas y aciagas, nos legaron nuestros antepasados. Que el ejemplo múltiple y fecundo... sirva de acicate a la juventud para que, dilatando hacia el futuro los derroteros trazados en el pretérito, trabaje con mayor ahínco por el engrandecimiento material y espiritual de Catamarca.
Roberto Sayes
Profesor de Historia
DNI 21.990.616
Gab. De Investigación de la S. C. y E. de la Municipalidad de SFVC