Aunque fue frenado por la Justicia, casi cien empresas
tecnológicas presentaron un documento en el que manifestaron su descontento por
la orden ejecutiva del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump , que
introdujo un veto migratorio en siete países, en su mayoría musulmanes.
Las compañías acusan al mandatario de perjudicar, mediante
la normativa, a los negocios, la innovación y el crecimiento del país.
"Dificulta y encarece el reclutamiento, contratación y retención de
algunos de los mejores empleados de empresas estadounidenses. Frena negocios
activos y amenaza contra la posibilidad de atraer talento, negocios e
inversiones al país", sostuvieron.
El documento, que fue elevado ante el juzgado número 9 de
San Francisco, fue firmado por Apple, Dropbox, Facebook, Google, Microsoft,
Pinterest, Snapchat y Uber, y otras 89 empresas que también abarcan a otras
industrias- fuera de las tecnológicas- como Levis y Chobani (conocida empresa
norteamericana de yogur griego).
El decreto migratorio en cuestión prohíbe la entrada de
personas de Siria, Irak, Irán, Yemen, Libia, Somalia y Sudán, aún a aquellos
que ya contaban con un permiso de residencia. Durante la semana que estuvo en
vigor la ley se revocaron casi 60.000 visas que luego se dieron por válidas
tras la decisión del magistrado federal del distrito oeste de Washington, James
Robart de suspender la orden de Trump a nivel nacional, al considerar que
podría causar "daño irreparable".
El bloqueo al decreto, no obstante, es temporal. El Tribunal
de Apelaciones rechazó el pedido de Trump de dar marcha atrás con la suspensión
al veto inmigratorio, aunque aún resta la decisión final en una instancia
judicial superior.
El documento firmado por los gigantes tecnológicos empieza
recordando que Estados Unidos se enorgullece en describirse como una nación de
inmigrantes, dado que en 1910 el 14,7% de la población había nacido en el
exterior; en el 2010 esa cifra era del 12,9%. Un cuarto de los estadounidenses
tienen por lo menos un padre nacido fuera de las fronteras del país y casi la
mitad un abuelo extranjero, indicaron.