Cincuenta y ocho cadáveres fueron transportados aquí. Otras 50 personas heridas, algunas de ellas gravemente, fueron llevadas al hospital J.J. cercano, dijo por teléfono un portavoz del hospital San Jorge.
Una portavoz del hospital J.J. dijo que había una gran confusión y que habían recibido siete muertos.
El comisario de policía de los ferrocarriles de Bombay, A.K. Sharma, explicó que varios hombres armados con AK-47 irrumpieron en el vestíbulo de la estación Chhatrapati Shivaji de Bombay y empezaron a disparar y a lanzar granadas.
Los ataques coordinados también afectaron a dos de los hoteles más conocidos de la capital financiera india, el Taj Mahal y el Trident, donde los terroristas retenían a varios huéspedes extranjeros y se enfrentaban con la policía.
Una columna de humo y fuego salía del segundo de los establecimientos a primera hora del jueves tras un choque entre las fuerzas del orden y los captores.
En el momento de los ataques se encontraba en este hotel, que suele atraer a muchas personalidades, la presidenta del gobierno de Madrid, Esperanza Aguirre, que salió ilesa, dijo a la AFP un portavoz del ejecutivo regional.Condena
El Gobierno condenó ayer enérgicamente los atentados terroristas que se registraron en Mumbai y manifestó su total solidaridad con la administración y el pueblo de la India.
Del mismo modo, las autoridades argentinas solicitaron al Gobierno indio que tengan a bien transmitir sus sentimientos de profundo pesar a los familiares de las víctimas, se informó en un comunicado difundido por la Cancillería.
El Gobierno argentino condena enérgicamente los trágicos atentados que tuvieron lugar en Mumbai y manifiesta su total solidaridad al Gobierno y al pueblo de la India, señaló la nota oficial.
La presidente Cristina Kirchner tiene previsto realizar una visita oficial a la India en febrero próximo, como parte del relanzamiento de su agenda internacional para captar nuevos mercados ante la crisis financiera internacional.
Alrededor de 80 personas murieron en una serie de tiroteos y explosiones en Bombay, la capital financiera de India, y un grupo autodenominado Muyahidines del Decán se atribuyó los ataques.