martes 24 de mayo de 2022

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Lo bueno, lo malo y lo feo

La persecución nos redobla en compromisos e irreverencias

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20 de enero de 2022 - 00:15

Señor Director:

Hace exactamente un año, siete mujeres políticas y militantes de la UCR nos vimos inmersas en una situación dolorosa, inesperada e inexplicable tras haber sido severamente castigadas por el Tribunal de Disciplina de nuestro partido en un intento por silenciarnos, a poco de haber manifestado nuestra postura de que la institución partidaria no debía aceptar candidaturas de ciudadanos comprometidos judicialmente por causas de violencia de género y abuso sexual. Nuestra circunstancia le servía a dicho Tribunal de Disciplina como evento ejemplificador para otras personas que intentaran repudiar conductas reñidas con la ética y el buen proceder, que caben a quienes pretenden erigirse como representantes del pueblo.

Hace exactamente un año, en nuestras vidas de militancia recibíamos la notificación que pretendía acallar nuestras voces, soporte de nuestro pensamiento político basado en profundas convicciones por los Derechos Humanos, especialmente en cuestiones de Género, estandartes que levantamos con los más altos ideales de civismo político.

Por aquellos días siguiendo los principios de nuestro Centenario Partido decidíamos presentar por ante el Tribunal Electoral partidario una solicitud donde planteábamos que se suspendiera temporalmente la candidatura de quien aspiraba a ocupar un cargo

ejecutivo en nuestro partido y que por entonces registraba desde hacía dos años una denuncia por abuso sexual. Considerábamos necesario aguardar hasta tanto la Justicia se expidiera la aceptación de tan alto honor en nuestra UCR. La presentación administrativa por cierto sustentada en principios políticos éticos, desató la caza de brujas hacia nosotras, con conminaciones a retractarnos de nuestra postura, con agresiones en redes sociales y en la prensa, al igual que denuncias ante un Tribunal de Disciplina que antes de iniciado el proceso de investigación ya tenía de antemano dictaminada nuestra sanción.

Fue así que identificándonos con el dolor y el sufrimiento de una sobreviviente, terminamos experimentando en carne propia los rigores de otro tipo de violencia como lo es la violencia política.

Para defendernos debimos recurrir a la justicia y a organismos internacionales, ya que los adeptos de la violencia de género buscaban impedir que asumiéramos nuestras responsabilidades partidarias obstruyéndonos el ejercicio de nuestras funciones políticas.

Hace exactamente un año que frente a la monstruosidad de la persecución expresábamos que a pesar de la ignominia “no doblegábamos nuestra postura”. Hoy, mal que le pese a much@s, esta lucha nos fortaleció como personas y como mujeres militantes llevándonos a redoblar nuestra identidad política donde no concebimos ni avalamos gestión si no es con mirada de respeto a Derechos Humanos prioritarios para mujeres e identidades feminizadas de respeto a la integridad física, psicológica y sexual por parte de quienes pretenden conducir nuestros destinos por imperio de los designios de la política.

Tras recorrer un camino largo de persecución, hoy decimos que somos orgullosamente Ramonas#Atrevidas.

Atravesamos situaciones de mucho dolor, pero también de inmensa gratificación ante la solidaridad de un importante arco institucional de Catamarca, de hombres referentes académicos y políticos en coincidencia con nuestra mirada ética y feminista. También recibimos con creces el abrazo solidario de mujeres políticas de otras expresiones partidarias locales y, en nuestra UCR el acompañamiento de grandes militantes como María Luisa Storani y Alejandra Lorden, quienes identificadas con nuestra lucha, convocaron a hombres y mujeres de nuestro partido de todo el país que, con su acompañamiento público, sentaron posición frente a este atropello de la UCR local.

En nuestro trayecto, descubrimos a María Inés Tula, experta en sistemas políticos quien además presentó nuestro caso por ante la OEA, organismo que lo encuadró como caso paradigmático de violencia política en la región.

El camino de la sinrazón nos llevó a ratificar el espíritu templado y solidario de nuestra entrañable Marita Colombo, quien públicamente nos acompañó, al igual que la Juventud Radical que no dudaron en sentar posturas políticas en similar sintonía. Hoy, 365 días después, agradecemos a quienes con su implacable persecución y agresiones constantes nos vilipendiaron injustamente porque con su estrecha mirada nos demostraron que las luchas cuando se asumen desde el concepto más humano no solo se declaman sino que se deben ejercer sin medidas ni especulaciones. Hoy decimos que no estábamos equivocadas, que la pretensión de avasallamiento nos hizo más fuertes y que profundizamos la convicción de que en política no vale todo.

Hoy, con el alma y la mente curtidas por el vilipendio, somos voces que encarnamos desde un lugar de legitimidad social la lucha para que ningún agresor acceda a espacios de representación política e institucional y contra tod@s quienes pretendan volver a acallarnos encarnamos la lucha en contra de la violencia política por motivos de género.

Acá estamos, más fuertes y comprometidas que antes. No doblegamos nuestra postura. Nunca más violentos y abusadores al poder.

Ramonas#Atrevidas

Gabriela Nieva Larcher

DNI 21.936 326

María Luisa Moreno

DNI 18.187.904

Claudia Vera

DNI 13.147.345

Vilma Canceco

DNI 20.308.796

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