Advierten que las medidas no alcanzan si no llueve y la gente no ahorra el agua
La crisis hídrica sumado al intenso calor muestra un desolador panorama en la provincia. Desde la gerencia restringen el servicio y el de riego, pero se debe evitar el derroche.
Aguas de Catamarca volvió a emitir una alerta ante la gravedad de la crisis hídrica que afecta a toda la provincia y advirtió que las maniobras técnicas aplicadas no serán suficientes si no acompañan las lluvias y un uso responsable del recurso por parte de la población. Eduardo Álvarez, gerente de Riego y Recursos Hídricos, sostuvo que la situación es crítica tanto en la Capital como en el interior, donde los caudales de ríos y diques cayeron a niveles históricos.
Álvarez explicó que desde comienzos de año se vienen realizando acciones para sostener el sistema, pero la falta de precipitaciones agravó el cuadro. “La baja cantidad de lluvias hizo que los ríos que alimentan a los diques, no solo Pirquitas sino todos, presenten caudales extremadamente bajos. Estamos ante una merma del 40 a 45% de las precipitaciones de la temporada”, dijo. La última lluvia significativa fue en enero y desde entonces los embalses no lograron recuperar niveles de reserva.
El funcionario comparó la situación actual con un episodio similar registrado hace dos décadas. “No sé si en otro momento de la historia hubo una sequía así. En el dique de Pirquitas hoy encontramos sequía no solo en el fondo, sino en la mitad del embalse. Su capacidad está cerca del 20%”, sostuvo. A esto se suma la crítica situación de otras represas: Ipizca se ubica a 9,50 metros por debajo de su vertedero; El Bolsón a 7,20 metros; y Motegasta con más de cuatro metros de bajante.
Frente a este escenario, Aguas de Catamarca restringió caudales en distintos puntos del sistema para priorizar el abastecimiento de agua potable. “La prioridad es garantizar la captación para la planta de Pirquitas. Por eso ajustamos válvulas y disminuimos descargas hacia los canales de riego. Son maniobras que nos permiten ganar tiempo, pero no resuelven el problema de fondo”, remarcó Álvarez.
El gerente advirtió que las acciones técnicas pierden efecto si la población no colabora. Este fin de semana detectaron que sobre el canal de La Vista Larga las personas removieron piedras para frenar el curso del agua y generar remansos, atajos para bañarse. “Es irresponsable y pone en riesgo la vida de los niños. Además perjudica el riego de Valle Viejo. Estas conductas atentan contra las estrategias para sostener la crisis”, subrayó.
Álvarez también pidió responsabilidad a los regantes: “En el sistema que abastece Fray Mamerto Esquiú, Valle Viejo y Capayán tenemos cerca de 480 productores. Necesitamos que entiendan que el agua que disponemos hoy es vital para mantener los cultivos. No alcanza con las decisiones de los técnicos: hace falta acompañamiento”.
En toda la región
La crisis hídrica no es exclusiva de Catamarca. El funcionario confirmó que Tucumán y otras provincias del NOA atraviesan situaciones iguales o peores, con ríos prácticamente secos y mortandad de peces en la zona sur tucumana. “La región está golpeada. Por eso es clave extremar los cuidados hasta que lleguen las precipitaciones. Confiamos en que diciembre y enero aporten las lluvias que necesitamos”.
Por ahora, la empresa seguirá ajustando descargas, monitoreando el comportamiento de los diques y sosteniendo el servicio. Sin embargo, Álvarez insistió: “Las maniobras no alcanzan sin lluvia. El agua es limitada. Si no la cuidamos entre todos, los cortes serán inevitables”.