jueves 28 de mayo de 2026
Cara y Cruz

Aprontando terminales

La diputada Natalia Saseta y el exdiputado Enrique Cesarini participaron el viernes pasado de un encuentro con Mauricio Macri realizado en Mendoza. El expresidente anda en trámites para la resurrección del PRO y estuvo acompañado por quien fue su compañera de fórmula en 2015, Gabriela Michetti.

Por cuerda aparte trafica la senadora nacional Patricia Bullrich, que a partir del caso Adorni abrió la puerta para apartarse de Javier y Karina Milei si la escena se le configura propicia para proyectarse en un enésimo acto de funambulismo de su tortuosa pero exitosa carrera política.

Macri cada vez más desembozadamente, Bullrich con la prudencia que demanda la posición que ocupa en el oficialismo libertario, buscan afincarse en el público de Milei, para condicionarlo o eventualmente competir con él, aprovechando el desconcierto que balcaniza el peronismo.

Ambos tratan de revitalizar terminales en el interior para reorganizar lo que fue Cambiemos. Los gobernadores que provienen de ese espacio barajan la posibilidad de desdoblar las elecciones en sus provincias el año que viene, en una fecha coincidente para mostrar un “superdomingo” exitoso antes de que se aceleren las definiciones de la oferta nacional.

Macri se reunió en Mendoza con el gobernador Alfredo Cornejo y en Buenos Aires con el cordobés Martín Llaryora.

Bullrich se apresta para una mini gira que incluirá Mendoza, Chaco, Santa Fe y Neuquén.

Todo muy conjetural e incierto todavía, estimulado por las dificultades políticas que atraviesa Milei, pero ya se sabe: siempre conviene tener preparadas las herramientas por las dudas.

El sello podrá ser más o menos eficaz para traccionar voluntades, pero resulta indispensable si se requiere entrar en la liza electoral.

Mauricio Macri y la senadora Patricia Bullrich buscan capturar las terminales en el interior de lo que fue Cambiemos Mauricio Macri y la senadora Patricia Bullrich buscan capturar las terminales en el interior de lo que fue Cambiemos

De ahí que el macrismo haya designado a Cesarini interventor del PRO catamarqueño. El último presidente del partido fue el actual concejal capitalino Diego Figueroa, que ha tomado un rumbo mileísta muy enfático.

La intervención de Cesarini está trabada en la Justicia por un planteo del ex diputado Carlos Molina, que reporta a Bullrich. La senadora se afilió a La Libertad Avanza, pero opera para angostarle caminos a Macri. Comerle o neutralizarle las delegaciones provinciales del PRO es uno de sus objetivos en este sentido, que persigue a través de Molina. Por otro lado, mantiene muy buenas relaciones con el radical “peluca” Francisco Monti, diputado del bloque libertario que se mueve con autonomía casi absoluta respecto de la bancada que conduce Carlos Aibar Quintar, aunque carece de un sello propio y fue expulsado de la UCR.

El radical “peluca” que sí cuenta con un sello es el diputado Tiago Puente, que fundó Generar y armó bloque propio con otros boinablancas disidentes.

La evolución de las maniobras de Macri y Bullrich son seguidas con atención por los sectores provinciales aliados a La Libertad Avanza porque, más allá de cómo terminen, podrían servirles llegado el caso para levantar el precio de cara a la conformación de las listas. Hasta el caso Adorni, todo parecía estar supeditado exclusivamente al dedo de Karina Milei, pero el escándalo exacerbó la interna y aparecieron otras alternativas de juego.

Saseta termina su mandato como diputada provincial el año que viene, Cesarini quiere volver. Los dos son hijos del sello: entraron en la política porque el radicalismo debió ceder espacios en las listas para cerrar y sostener la alianza con el PRO. Difícilmente puedan desplegar un derrotero como el de Javier Galán: necesitan la franquicia como carta de negociación para meterse en alguna propuesta.

Les aparecieron Bullrich y Molina para escupirles el asado, pero tienen a Macri. Ya informaron que lo invitaron para la Fiesta del Poncho.

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