Alejandro Dalla Lasta administra “Antigua Catamarca”, una página de Facebook que cumplió 10 años el 18 de julio, y que se convirtió en un registro histórico digital de la provincia. Con casi 30.000 miembros, que los hay de distintas partes del mundo, el grupo contiene miles de fotografías que invitan a la nostalgia. Allí hay publicadas más de 5.000 fotografías, que han llegado a tener un alcance de hasta 110.000 personas.
“Desde chico me gustó lo antiguo. Siempre tuve la curiosidad de saber qué era antes y cómo eran antes las cosas, entonces, de esa inquietud fue surgiendo el hábito de guardar cosas para más adelante e ir viendo cómo cambian las cosas con el tiempo”, le contó Alejandro a Revista Express.
Cuando explotó Facebook fue toda una revolución en internet, una nueva manera de comunicarse había llegado. “En 2010 comencé sumándome a un grupo retro que hasta el día de hoy existe, se llama ‘En los 80 y en los 90 en Catamarca’. Ahí publicaba cosas como las entradas de cine, entradas a los boliches, propagandas de alfajores, hasta que empecé a poner fotos antiguas en ese grupo. Tenía muy buena aceptación, hasta que a alguien no le gustó y ahí se me ocurrió armar otro grupo, ponerle ‘Antigua Catamarca’ y ahí poner las fotos. Así arrancó esto, apenas con 100 miembros”, recordó.
La mayoría de las fotos son parte de una colección propia de Alejandro. Algunas las tenía guardadas, otras las compró a fotógrafos, y otras las consiguió de su trabajo en la Hemeroteca de la Municipalidad de la Capital, donde accedió a registros más antiguos del Diario La Unión, por ejemplo. Así construyó su archivo, al que define como “una fuente inagotable de fotografías”. Todo está digitalizado, pero también hay un respaldo físico en un depósito.
Alejandro administra la página basada en cuatro puntos fundamentales. “El primer punto es que es una difusión cultural, para enseñar a través de la página, para que la gente vea cómo era Catamarca y cómo eran las costumbres, y tratar de reeducar al público joven, que tengo mucho, enseñándole los modales que había antes, las normas de convivencia básica porque hoy la juventud está muy distorsionada. Por otro lado, nos sirve para comunicar porque a través de la página se han contactado amigos de la infancia que no se veían y que por razones de la vida han ido a parar a otros destinos, como Europa, Estados Unidos. Todos se han vuelto a congregar a través de la página, o sea que cumplen la función importantísima de sociabilización. Después llegué a ir a las primarias, donde quedé asombrado del interés que los chicos demuestran por la historia”, explicó.
Cada foto lleva su epígrafe. “Hago una breve reseña y trato de poner toda la información posible. De dónde fue sacada, desde qué ángulo o qué sentido tiene la fotografía. Así la gente tiene un mejor panorama y, por eso, es que ya tenía tanta aceptación. Incluso me han hablado para hacer publicidad porque les interesa el sitio, tiene una discusión tan masiva que comerciantes me han empezado a hablar para que les publicite sus negocios y a mí me sirve para mantener la página”, indicó.
Alejandro contó que hizo gestiones en el Gobierno para adquirir una computadora completa, con impresora y escáner, para poder trabajar más cómodo, pero no tuvo éxito. Sin embargo, sí tuvo reconocimientos de la Cámara de Diputados, la Cámara de Senadores y del Concejo Deliberante de la Capital.
Las fotos más particulares
Alejandro eligió tres fotos de su inmensa colección. “Una es en la Catedral, a la salida de misa en 1889, donde se ve a las mujeres con estilo musulmán, así con la cabeza tapada, y los hombres de traje y de sombrero. Me impactó mucho porque la calle es de ripio”, contó.
Otra es una toma aérea, que hizo Armando Marchetti en 1969. “Es de la esquina de lo que es hoy el Banco Nación, Sarmiento y República, preciosa”, contó. La tercera es de la Plaza 25 de Mayo en el año 1970, con los antiguos comercios.
Objetivo
Alejandro busca en el futuro conformar el archivo digital de la Provincia. Aseguró que eso podría tener un costo altísimo.