domingo 7 de junio de 2026
HABILIDADES BLANDAS

Herramienta clave para el futuro profesional

En un mundo laboral cada vez más dinámico y competitivo, las habilidades blandas (softskills) se han convertido en un elemento fundamental para el desarrollo profesional y personal. A diferencia de las habilidades técnicas, que se relacionan con conocimientos específicos como el manejo de programas informáticos o idiomas, las habilidades blandas están vinculadas con la manera en que las personas se comunican, trabajan en equipo y se relacionan con los demás.

Entre las más valoradas en la actualidad se destacan la comunicación efectiva, el liderazgo, la empatía, la creatividad, la adaptabilidad, la resolución de problemas, la inteligencia emocional y la gestión del tiempo. Estas competencias permiten desenvolverse con mayor eficacia en distintos ámbitos, favoreciendo tanto el crecimiento individual como el trabajo colaborativo.

En profesiones como Contador Público y Licenciatura en Administración, las habilidades blandas cumplen un rol esencial. No sólo facilitan una mejor relación con clientes, colegas y equipos de trabajo, sino que también contribuyen a la toma de decisiones responsables, la capacidad de negociación y la adaptación a los constantes cambios del entorno económico y organizacional.

Formación integral y compromiso social en la FCEyA-UNCA

Conscientes de la importancia de estas competencias, estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la UNCA participaron durante mayo en diversas acciones comunitarias impulsadas desde el Taller de Preparación para la Vida Laboral. Las actividades combinaron propuestas solidarias, recreativas y educativas en distintos espacios de la ciudad, fortaleciendo tanto el compromiso social como el desarrollo de habilidades fundamentales para el futuro profesional.

Las iniciativas se llevaron adelante en clubes deportivos, centros vecinales, escuelas, comedores y asociaciones civiles, donde los estudiantes trabajaron junto a niños, adultos mayores y personas con discapacidad. Cada experiencia estuvo orientada a promover la integración social, la empatía, la cooperación y la participación comunitaria.

Entre las propuestas más destacadas se encontró “Bloqueo al Aburrimiento”, desarrollada en el Club Atlético Defensores del Norte, donde el vóley fue utilizado como herramienta para fomentar valores de convivencia y trabajo en equipo. También se realizó una Feria de Emprendedores en el Centro Vecinal San Martín de Porres, espacio que incentivó el espíritu emprendedor y la participación ciudadana.

Asimismo, se organizaron talleres y jornadas recreativas como “Latidos de Inclusión”, destinada al acompañamiento de personas con discapacidad motora; “Expresando tus emociones”, enfocada en niños del nivel inicial; y “Envejecimiento Activo”, orientada al bienestar integral de adultos mayores. Estas experiencias permitieron a los estudiantes fortalecer competencias vinculadas con la escucha activa, la comunicación, la creatividad y la sensibilidad social.

Desde el Taller de Preparación para la Vida Laboral destacaron que este tipo de proyectos busca acercar a los jóvenes a experiencias reales de participación comunitaria, promoviendo competencias cada vez más valoradas en el ámbito laboral, como la responsabilidad, el liderazgo, la cooperación y la resolución de problemas.

Las actividades también incluyeron propuestas ambientales, educativas y recreativas, entre ellas talleres de pintura sustentable, juegos sobre profesiones y oficios, y jornadas integradoras para niños de distintos barrios. Cada encuentro representó una oportunidad para poner en práctica valores humanos esenciales y reforzar el compromiso con la comunidad.

De esta manera, el Taller de Preparación para la Vida Laboral continúa consolidándose como un espacio de formación integral, donde los estudiantes no sólo adquieren herramientas para insertarse en el mundo laboral, sino que también se forman como ciudadanos solidarios, participativos y comprometidos con la realidad social.

“Las habilidades blandas no sólo abren puertas en el mundo laboral, sino que también ayudan a construir profesionales más humanos, comprometidos y capaces de generar un impacto positivo en la sociedad”, dijo el docente Martín Robledo.

Por su parte, Natalia Nieto consideró que “cada actividad comunitaria representa una oportunidad para que los estudiantes descubran el valor del trabajo en equipo, la empatía y la responsabilidad como herramientas fundamentales para su futuro profesional”.

“Nuestro objetivo es que los alumnos comprendan que el éxito profesional no depende únicamente de los conocimientos técnicos, sino también de la capacidad de comunicarse, adaptarse y trabajar con otros”, explicó Norma Macias, también docente.

El decano Alfredo Lazarte, por su parte, destacó que “la formación universitaria del siglo XXI exige profesionales con excelencia académica, pero también con sensibilidad social, liderazgo y compromiso humano”. “Desde nuestra Facultad promovemos experiencias que transforman a los estudiantes no sólo en futuros profesionales exitosos, sino en ciudadanos capaces de construir una sociedad más solidaria, inclusiva y comprometida con su comunidad”, dijo.

Texto y Fotos: especial para Revista Express

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