Luego de que el INDEC dio a conocer la cifra de inflación de marzo de 3,4%, el Presidente Javier Milei aseguró: “El dato es malo”.
El Presidente admitió que la suba del 3,4% “no gusta”, aunque confió en que retomará una tendencia descendente.
Luego de que el INDEC dio a conocer la cifra de inflación de marzo de 3,4%, el Presidente Javier Milei aseguró: “El dato es malo”.
“El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna. Sin embargo, hoy elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente”, señaló el mandatario. Además, agregó que profundizará su explicación en su discurso de esta tarde en la AmCham.
La inflación de marzo fue 3,4% -el dato más alto desde marzo de 2025 (3,7%)- y acumuló 9,4% en el primer trimestre del año, informó este martes el INDEC. La variación mensual se aceleró 0,5 puntos porcentuales. El IPC nacional acumuló un aumento de 32,6% en los últimos 12 meses.
La división que registró la mayor incidencia en todas las regiones fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, impulsada principalmente por los aumentos en carnes y derivados.
Antes del mensaje de Milei, el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, hizo hincapié en la “fuerte desaceleración de la Canasta Básica Alimentaria”, que pasó de una suba de 3,2% mensual en febrero a 2,2% en marzo.
Luego, Caputo señaló que la economía “continúa atravesando un proceso de corrección de precios relativos, lo que se verificó principalmente en los precios de los servicios regulados y en Carnes y Derivados”.
Asimismo, el ministro de Economía remarcó: “Esto indica que, más allá de shocks puntuales, el componente subyacente de la inflación se mantuvo estable”.
También hizo referencia al contexto global, para justificar la suba de la inflación: “Entre los impactos directos de la situación internacional pueden citarse las subas de 9% en combustibles, 24% en pasajes de avión de cabotaje y de 22% en transporte interurbano”.
Por último, Caputo explicó: “La inflación es un fenómeno monetario, y puede acelerarse por un aumento en la oferta monetaria, una caída en la demanda o una combinación de ambas. A medida que el impacto rezagado del desplome pre electoral en la demanda de dinero el año pasado vaya perdiendo fuerza, el orden fiscal y monetario permitirán que la inflación continúe su convergencia hacia niveles internacionales”.