El histórico triunfo del Frente para la Victoria en octubre de 2005
En medio de los cuestionamientos que lanzó Kirchner para fustigar al frente gobernante, también hubo lugar para la clásica chicana política.
Me hubiese gustado, en nombre de la democracia, que me hubiera esperado el Gobernador de la Provincia. Tiene que gobernar no sólo para quienes lo rodean, sino para todos Gobernador. No se pierda en los caminos cortos de la historia. Aunque sea vaya a despedirme y darle un abrazo a un hombre del Sur que está por encima de cualquier circunstancia, acotó Kirchner.
En su discurso, el santacruceño recordó toda la ayuda que había enviado a la Provincia a través de la obra pública y el fuerte impulso a la política habitacional.
El domingo 23 y madrugada del 24, el arco kirchnerista festejó recorriendo las calles de la ciudad. Y frente a Casa de Gobierno, desplegaron banderas y cánticos.
La ilusión duró pocoCon los resultados del 23 de octubre frescos, el Frente para la Victoria comenzó a buscar los consensos necesarios para trabajar por la gobernación de 2007.
El frente kirchnerista estaba conformado por el Partido Intransigente, Movimiento de Participación, Frente Grande, una parte del PJ y radicales disidentes.
Con la conjunción de dirigentes experimentados y nuevos actores de la política local, el FV intentó mantener la comunión de ideas, pero no lo logró.
Es que el diputado nacional Eduardo Pastoriza, a poco de asumir su banca en el Congreso, tomó distancia de la dirigencia política y después se fue del bloque kirchnerista, aduciendo que no iba a respaldar todas la iniciativas promovidas por el Ejecutivo Nacional, sino que actuaría a conciencia.
Pero camino a los comicios presidenciales de 2007, el kirchnerismo nacional no quiso arriesgar un traspié electoral en Catamarca, por lo que optó cerrar la alianza electoral con la fórmula Eduardo Brizuela del Moral-Lucía Corpacci.
Ése fue el final de la ilusión que anidaba en la oposición, que había vislumbrado la posibilidad de ganarle al oficialismo la gobernación.
Y fue así que otra vez el peronismo volvió a encolumnarse con el gastronómico Luis Barrionuevo, que volvió a ser derrotado por el FCS. Solo que esta vez, ayudado por el kirchnerismo nacional.