sábado 13 de junio de 2026
El miércoles en la zona norte

A punta de pistola, le robaron la recaudación a un repartidor de pan

Los malhechores se trasladaban en una moto y lo apuntaron. Se llevaron cerca de $10.000.

Por Redacción El Ancasti

Cumplía con su trabajo cuando fue sorprendido. Un joven repartidor de pan denunció el asalto que involuntariamente protagonizó el miércoles. Todo sucedió rápidamente, a plena luz del día, a las 12.30, en la esquina de Bélgica y avenida Los Terebintos, en la zona norte capitalina.

El joven tiene 25 años y el miércoles último, como todos los días, repartía el pan en su utilitario. A las 12.30 en la intersección de Bélgica con avenida Los Terebintos dos jóvenes que circulaban en una moto le hicieron señas para que detuviera la marcha. El repartidor detuvo el rodado. Uno de los ciclistas bajó del rodado y le mostró el arma de fuego.

Los asaltos a punta de pistola no son nuevos. El febrero del año pasado también la zona norte, en el barrio La Esperanza, tres hombres ingresaron a una casa y allí amenazaron a una mujer para concretar el robo. Los malhechores llegaron hasta el domicilio y, exponiendo un arma de fuego para amedrentar a la mujer, se llevaron la hormigonera, la cual estaba manchada con mezcla y desgastada, dos baldes negros de albañil y dos tablas de 15 centímetros. 

Antes de retirarse, uno de los malvivientes le señaló a la mujer que "cuando vea a tu pareja por la calle le tiro la camioneta encima”, por lo que los perpetradores del delito serían conocidos del denunciante.

Hace poco más de un año, en diciembre de 2016, dos jóvenes a punta de pistola amenazaron y golpearon a la empleada de una heladería y la encerraron en un depósito para lograr huir con $20.000. El grave hecho de inseguridad se registró alrededor de las 0.30 en la sucursal de "Grido" de la avenida Presidente Castillo. Una de las empleadas estaba limpiando el negocio cuando fue sorprendida por dos personas encapuchadas que exhibieron sus armas de fuego. Primero redujeron a su pareja, que la estaba acompañando, ya que a esa hora no había clientes en el negocio.
Uno de los delincuentes amedrentó con el arma al joven y lo encerró en el baño, en tanto que su cómplice se ocupó de la empleada, quien fue llevada al depósito de la heladería.
"Me amenazaba todo el tiempo con el arma. Me decía que si no le daba todo me volaba la cabeza", contó la mujer. "Me golpeó con el arma cuando yo lo miro y caigo al piso".

Tras lograr apoderarse de la bolsa con dinero perteneciente a la recaudación la obligaron a la mujer a apagar las luces del local hasta que ellos se fueran. "En dos minutos se llevaron todo", contó la empleada quien explicó que temió por su vida al sentir el arma en su cabeza. Tras marcharse los malhechores, ella decidió prender las luces y rescatar a su novio.

La inseguridad en la vía pública no cesa ni tampoco la violencia con la que se concreta.

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