Elías Morales, el padre de María Soledad, murió ayer a los 71 años en esta ciudad, tras sufrir el jueves un segundo accidente cerebrovascular (ACV). El primero había sido hace dos años. Se encontraba internado en un sanatorio privado desde el jueves.
La triste noticia se conoció ayer al mediodía cuando su entorno le confirmó a la prensa el deceso de Morales, quien estaba internado en el Instituto Privado de la Comunidad, de calle Salta.
Morales, de 71 años, había vivido un episodio similar hace dos años, pero en esa ocasión logró recuperarse. Elías Morales lideró junto a su esposa, Ada Rizzardo, las decenas de "Marchas del Silencio" que se hicieron en la provincia tras el asesinato de la adolescente el 8 de septiembre de 1990.
María Soledad Morales fue encontrada muerta en un descampado luego de estar desaparecida desde el fin de semana, cuando salió de noche para participar de un baile de egresados con sus compañeras del quinto año del Colegio del Carmen y San José.
En una de esas fiestas la adolescente de 17 años fue entregada por Luis Tula a un grupo de jóvenes, entre los que se encontraba el hijo de un diputado, Guillermo Luque, y ambos fueron condenados por el crimen.
La seguidilla de marchas, organizadas por la religiosa Martha Pelloni, llevó al entonces presidente de la Nación, Carlos Menem, a intervenir la provincia que estaba gobernada por el justicialista Ramón Saadi, quien en las elecciones posteriores perdió la provincia a manos del Frente Cívico y Social. Los restos de Elías Morales serán velados en una sala de la localidad de San Isidro, departamento Valle Viejo, donde vive su familia. El sepelio será en el Cementerio de Pozo El Mistol a las 16.
De Pelloni
La Hermana Marta Pelloni, quien acompañó a la familia Morales tras el brutal asesinato de María Soledad, recordó a Elías tras conocerse la noticia de su fallecimiento.
"Esta mañana hablé con Ada y me contó lo mal que estaba. Que Dios disponga de él, me había dicho”, relató. Y añadió: "A Elías hay que recordarlo como un hombre que luchó incansablemente por justicia para su hija”, fueron las primeras frases que le dijo a radio Valle Viejo desde Corrientes la religiosa.
"Era de poco hablar, pero reclamó y luchó mucho. Su forma de ser manifestaba que toda la procesión iba por dentro”, precisó.