Un kiosco de venta de drogas, que operaba vía delivery y detrás de la fachada de un local de comidas rápidas, fue desbaratado ayer a la tarde, en la zona alta de la ciudad Capital. El operativo fue realizado por el personal de la Dirección de Drogas Peligrosas de la Policía de la provincia, en una vivienda ubicada en calle Congresal Centeno, casi esquina General Lavalle, en el barrio Villa Cubas.
El domicilio fue investigado desde hace más de siete meses por los investigadores, y ayer en base a un oficio librado por la Justicia Federal, los uniformados irrumpieron en la vivienda. Ante la negativa de los moradores de permitir el allanamiento en la casa, los efectivos debieron hacer uso de la fuerza pública para entrar.
Una vez adentro, los investigadores requisaron cada rincón de las habitaciones y encontraron 32 envoltorios con cocaína de mediana pureza en una caja registradora. La caja se encontraba en la casa, ya que los dueños vendían sándwiches, según los investigadores, como fachada o pantalla del kiosco de droga.
Luego, en la habitación del propietario de la vivienda, más precisamente en su mesa de luz, los uniformados encontraron el resto de la cocaína. Los policías realizaron el pesaje de la droga, que arrojó aproximadamente 300 gramos, y se secuestró una balanza que era usada para contabilizarla antes de la venta.
El dueño de casa, que ya contaba con un antecedente de tenencia de droga, aunque en menor cantidad, fue detenido.
En este contexto, el automóvil del sujeto fue secuestrado, ya que era usado como vehículo del delivery que desde el domicilio abastecía a los compradores de droga, quienes la encargaban vía telefónica.