El tribunal de la cámara en lo Criminal de Tercera
nominación condenó esta mañana a Héctor Gabriel Vargas por el delito de robo calificado en poblado y en banda a la pena de tres años de prisión
en suspenso en el marco del juicio por el robo al Obispado.
El abogado defensor del imputado
había pedido su absolución, mientras que la Fiscalía había solicitado una pena
de cinco años y medio de prisión efectiva.
El hecho ocurrió la tarde del 27 de
setiembre de 2013, cuando tres sujetos irrumpieron en el edificio ubicado en
San Martín al 600. Eran alrededor de las 17 cuando los maleantes se dirigieron
en primer lugar a la secretaría.
Todos estaban con armas de fuego y los rostros
tapados, y amenazaron al personal. Posteriormente enfilaron hacia el dormitorio del vicario
general, presbítero Julio Quiroga del Pino, a quien lo amenazaron con un arma
de fuego, mientras le exigían la entrega del dinero recaudado en la colecta de
Cáritas "Más por menos", que alcanzaba a $60.000.
Lejos de conformarse, los maleantes fueron a otra habitación en
donde estaban dos religiosos, a quienes despojaron de sus teléfonos celulares y
notebooks.
Antes de salir del predio, los delincuentes intentaron escapar
en una camioneta perteneciente al obispo Luis Urbanc, aunque finalmente
desistieron y salieron a pie por calle San Martín. Ahí los aguardaba un
automóvil en el que se dieron a la fuga.