miércoles 13 de mayo de 2026
Hoy se realizará un careo entre dos testigos

Dudas por la participación de Vargas en el robo al Obispado

El único que lo había reconocido no pudo sostener que fuera el acusado quien ingresó al edificio episcopal. Ayer declararon tres testigos.

Por Redacción El Ancasti

Durante la mañana de ayer tres testigos declararon en el juicio que se sigue contra Héctor Gabriel Vargas, el único acusado por el asalto al Obispado de la diócesis de Catamarca, sucedido el 27 de septiembre de 2012. Uno de ellos, el único que había sindicado al acusado en rueda de reconocimiento, no pudo asegurar que éste fuera uno de los asaltantes. En tanto, la suegra de Vargas, quien lo habría implicado durante la etapa de instrucción, se desdijo aduciendo que la policía la obligó. Hoy se realizará un careo para tratar de desentrañar la situación y la responsabilidad del imputado en el robo.

Las partes del debate que se realiza en la Cámara Penal Nº3 fueron testigos ayer de dos declaraciones que solo pusieron en duda la participación de Vargas en el asalto. Es que Walter Miguel Romero, uno de los empleados de Vialidad provincial que estaba trabajando en la casa parroquial del edificio del obispado, y el único que sindicó a Vargas como uno de los autores en rueda de reconocimiento, no pudo asegurar que haya sido él a quien vio. Según explicó, en aquel momento le pareció que era él por la contextura física, pero durante su alocución frente al juez Jorge Palacio no pudo dar un grado de certeza y hasta dijo que la cara no pudo vérsela.

Su testimonio habría sido clave para llegar a Vargas, ya que dos meses antes del asalto le habría comentado a Marcos Toledo Juárez, el cocinero del Obispado, que pensaban asaltar a los curas. Esto mismo habría dicho ella frente al fiscal instructor, pero ayer negó la situación y aseguró que fue obligada por la policía. 

Frente a este cambio repentino, el fiscal Rubén Carrizo solicitó que sea investigada por falso testimonio, mientras que la querella, representada por Víctor Monti, solicitó un carea entre la mujer y el cocinero, situación que el juez, pese a la resistencia de la defensa, constituida por Luciano Rojas, hizo lugar.

Así se pasó a un cuarto intermedio para hoy a las 8, cuando se espera que Romero y Toledo Juárez hablen entre ellos y así las partes puedan conocer si la mujer dice o no la verdad y continuar con la etapa de alegatos.

El asalto, según la declaración de los damnificados, fue perpetrado por tres hombres armados. En aquel momento se llevaron el dinero de la colecta denominada "Más por Menos”, que sumaba más de 60 mil pesos en efectivo. La investigación, llevada a cabo por el fiscal Ezequiel Walther, solo pudo dar con Vargas, a quien se le encontró un su domicilio un croquis ilustrativo del edificio del Obispado. Hasta el momento, sin el reconocimiento de Romero, las únicas pruebas contra Vargas serían el croquis mencionado y el testimonio de su suegra. Tampoco se pudo establecer quién habría sido el "entregador” ya que siempre se barajó la hipótesis de que alguien había contado que aquel día el dinero estaría en la sede episcopal.
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