martes 18 de junio de 2024
El lunes serán los alegatos

Robo al Obispado: la empleada y el cocinero mantienen sus dichos

La mujer aseguró que fue la policía quien la obligó a mentir. Él, que ella le dijo que iban a robar.

Por Redacción El Ancasti
Durante la mañana de ayer, en la sala de debates de la cámara en lo Criminal de Tercera nominación se llevó a cabo un careo entre dos testigos en el marco del juicio que se realiza contra Héctor Gabriel Vargas, por el asalto al Obispado sucedido en septiembre de 2012.

Tanto Patricia Alejandra Romero, empleada y suegra de Vargas, como Miguel Toledo Juárez, cocinero de la misma institución, se mantuvieron en sus posiciones y las ratificaron. 

El próximo lunes, por la mañana, se emitirán los correspondientes alegatos y podría conocerse la sentencia del juez Jorge Palacio.

Los testigos, quienes ya declararon previamente tanto en instrucción como en el debate, debieron sentarse frente a frente para reconvenir las contradicciones que existían entre ambos. 

Es que el cocinero dijo que Romero le había dicho dos meses antes del asalto que sabía que "Gabriel” iba a robar el Obispado, y luego le señaló que se trataba de un "chiste”, pero durante su testimonio en el debate, Romero aseguró que dijo eso en la etapa de instrucción porque la policía la obligó a decirlo.

Mientras se miraban, Toledo Juárez le pidió que admita la conversación a Romero, pero ella solo se limitó a responder que "no tuvimos jamas esa conversación. Yo no dije nada”. 

El careo, en esos términos, solo duró 5 minutos, sin que haya acuerdo entre ambos. 

Posteriormente pasó al estrado Alejandra Álvarez, secretaria administrativa de los curas.

En este contexto, Álvarez fue indagada por las partes ya que también Romero la habría involucrado diciendo que Vargas le había dicho que era una mujer flaquita de nombre Alejandra quien habría "vendido” la información de que el 12 de septiembre estaría la plata de la colecta "Más por menos” en el Obispado.

"Yo trabajé en el edificio de San Martín 655 hasta diciembre de 2011, después ejercí mis funciones desde el hospedaje el Peregrino”, contó Álvarez. 

La mujer dijo no saber por qué Romero la pudo involucrar y aseguró también que los efectivos policiales la buscaron durante las horas de la noche de aquel día y en ese momento le mostraron una fotografía de Vargas, pero ella no lo reconoció. 

También se pudo saber en el contexto del debate que su declaración en sede policial nunca fue incorporada a la instrucción de la causa.

En este sentido, concluida la ronda de testigos, los alegatos se emitirán el próximo lunes por la mañana.
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