Ayer se confirmó una nueva detención por el asesinato del comerciante Miguel Ángel Apaza, el hombre acribillado a balazos el 7 de octubre cuando circulaba en su automóvil por avenida Choya. El sospechoso habría estado en contacto con la víctima los instantes previos a que sea ultimado.
El fiscal de la causa, Juan Pablo Morales, ordenó que Cristian Espinoza pase a calidad de detenido ayer a la tarde luego que el martes fuera arrestado tras un allanamiento realizado en la zona sur de la ciudad. Ante la falta de elementos probatorios para vincularlo al homicidio se le ordenó el cese de arresto horas más tarde. Sin embargo, la visualización en los teléfonos celulares secuestrados al occiso habrían permitido dilucidar que Espinoza habría estado en contacto con Apaza hasta los momentos previos a su muerte. En su domicilio, además, se habían encontrado dos armas de fuego, de calibre 22, idéntico calibre de las municiones empleadas para asesinar al comerciante.
El fiscal Morales dispuso que sea detenido y hoy sea indagado bajo la carátula de "homicidio doblemente calificado por alevosía y por el número de personas". Su participación al igual que Ever Luis Santos -el primer detenido- es considerada "primaria". Los supuestos coautores son los hermanos que permanecen prófugos de la Justicia desde días después del crimen.
El hecho
El 7 de octubre a la 1.30 de la madrugada Apaza circulaba en su automóvil Fiat Palio blanco por avenida Choya cuando fue abordado por dos motocicletas desde donde le descerrajaron una decena de disparos. Dos de ellos impactaron en sus piernas, otro en el hombro y el mortal en la zona lumbar. El Palio se descontroló y terminó impactando contra un poste del alumbrado público ubicado en la platabanda divisora de carril. El comerciante fue llevado en ambulancia y el personal del SAME fue el que advirtió los balazos. Apaza no pudo ser reanimado y falleció a los pocos minutos de haber ingresado al Hospital San Juan Bautista. Su deceso y las presuntas causas fueron informadas al fiscal Morales. En el lugar del hecho se encontraron vainas servidas de los calibres 22 y 9 mm.
Las primeras hipótesis permitían entrever que el homicidio sería a causa de un ajuste de cuentas entre bandas que se dedican al robo de motocicletas.
El móvil fue confirmado dos días después luego que en calle Maipú y Chacabuco se encontrara una motocicleta Yamaha de 150 cc, la cual pertenecía a la hermana de los dos sospechosos prófugos. Estos habían realizado la entrega del dinero para poder recuperar la motocicleta pero Apaza no cumplió con lo pactado.
Esta situación fue el detonante del enojo y posterior asesinato del comerciante.