El automovilista que sufrió el impacto de perdigones tras un confuso episodio el jueves a la noche, en la avenida Alem, comentó el miedo que sintió al recibir el impacto de los disparos del arma de fuego, y aseguró que pudo haber sido una tragedia.
El automovilista que sufrió el impacto de perdigones tras un confuso episodio el jueves a la noche, en la avenida Alem, comentó el miedo que sintió al recibir el impacto de los disparos del arma de fuego, y aseguró que pudo haber sido una tragedia.
En diálogo con El Ancasti, Ricardo Zárate (57) expresó sus sensaciones, luego de ser dado de alta del hospital de Urgencias San Juan Bautista.
"Sólo sentí una explosión, como la de una garrafa o algo parecido. En ese momento dije: 'Dios'. Me toqué la cara, me palpé la cabeza, y lo único que vi era sangre", inició Zárate.
En este sentido, contó que luego de percatarse de lo que había ocurrido, lo único que esperaba era que los impactos de los perdigones no hayan alcanzado a su nieto, que se trasladaba en el auto junto a su esposa y su hijo.
"Lo primero que veía yo era a mi nietito de 4 años. De los nervios y de la desesperación que tenía, preguntaba qué me había pasado a mi esposa", puntualizó el automovilista.
Ayer a la tarde, Zárate se dirigió al Sanatorio de la Comunidad para solicitar que un profesional médico le extrajera los perdigones. "Vine al neurocijano para hacérmelos sacar y ver cómo quedo. Por suerte tenía la ventanilla levantada. Si yo tenía la ventanilla baja, ahora no podía contarla y en este momento no te estoy narrando esto. Fue una desgracia con suerte", concluyó.
Morales
Con relación al hecho, el secretario de seguridad de la provincia, Juan Pablo Morales, habló con Radio Ancasti y manifestó su preocupación respecto a la situación vivida.
"Fue un hecho muy violento. Que portaran armas y llegaran a disparar como lo hicieron es preocupante”, señaló el funcionario.
Libre
La imputación "abuso de armas y lesiones leves" solo prevé una pena de 1 a 3 años de prisión. Bajo esta imputación y sin antecedentes el autor del disparo saldría en libertad tras la indagatoria.
Imputarían por abuso de armas y lesiones a Oliva
La Justicia reunía pruebas anoche para decidir la imputación a Juan Carlos Oliva (28), alias "El Pájaro”, el responsable de disparar con una escopeta calibre 16 el jueves por la noche y herir a un conductor que circulaba en ese momento sobre Avenida Alem. Según trascendió, por las características del hecho podría ser imputado por el "delito de abuso de armas de fuego y lesiones leves". En tanto, el padre de éste, Luis Oliva, fue liberado, al igual que Jonhatan y Emanuel Heredia, con quienes el acusado entabló la discusión que culminó en violencia. La causa se encuentra en manos del fiscal Mauricio Navarro Foressi.
Si bien al principio los hechos resultaron confusos y se pensó que todos habrían estado armados, luego se conoció que el detonante habría sido un encuentro no deseado entre dos sujetos que tenían una rivalidad de vieja data: Emanuel Heredia (29) y Carlos Oliva.
El encuentro se originó en un comercio de la Terminal de Ómnibus y continuó en la playa de estacionamiento del mismo lugar. Oliva se habría subido a su auto en ese momento, y se dirigió hasta su vivienda ubicada sobre Avenida Alem. No obstante, con bronca aún por las manifestaciones que se hicieron previamente, Heredia lo habría seguido en su automóvil. Del lugar, donde funciona un taller mecánico, habría salido Oliva remontando una escopeta calibre 16 y sin pensarlo dos veces habría disparado contra sus seguidores.
El escopetazo, al parecer dado contra el piso, originó que los perdigones salgan disparados al aire provocando lesiones en los Heredia, quienes son conocidos con el apodo de "Los Zorros”, y también contra Ricardo Zárate (57), quien desafortunadamente circulaba en ese momento por la citada Avenida en compañía de su familia a bordo de su Ford Focus.
Las esquirlas culminaron provocando lesiones en su rostro, por lo que fue llevado en ambulancia hasta el hospital San Juan Bautista en donde luego de unas horas y al comprobar que las heridas no eran graves, le dieron el alta y desde allí el hombre se dirigió a un sanatorio privado. (Ver aparte).
En ese ínterin, efectivos de la División de Investigaciones atraparon a Oliva, quien al caer en cuenta de lo que había hecho huyó sobre los techos del barrio.
En tanto, los Heredia se dirigieron de manera inmediata a radicar la denuncia en la comisaría Seccional Décima. Al ver que estaban heridos, los uniformados llamaron a una ambulancia, pero como demoraba en llegar, ambos fueron trasladados al hospital por una familiar. Fue ahí que la policía los detuvo.