Con una explicación muy didáctica pero no por eso carente de rigor técnico y profundidad, el Licenciado Marcelo Altamirano aborda en un podcast denominado “Entendiendo Economía”, que en breve será puesto en línea por El Ancasti en su versión digital, entre muchos otros temas, los mitos de la teoría económica. Uno de esos mitos que desarrolla es el de la emisión monetaria como única causa de la inflación. Aquí solo mencionaremos el tema –para entenderlo en profundidad será menester esperar la puesta en línea del mencionado ciclo- a propósito del fenómeno actual, en donde la emisión monetaria ha sido disminuida a valores mínimos en los últimos meses, pese a lo cual la inflación alcanzó en el primer cuatrimestre del año un nivel altísimo: 65%, el más elevado desde 1991.
Según los datos oficiales, publicados en una investigación por el economista y docente universitario Daniel E. Novak, desde principios de 2021 hasta los primeros meses de 2024 los aumentos de la base monetaria (que se genera a través de la emisión monetaria) estuvieron casi todos los meses marcadamente por debajo de los aumentos de precios, lo que pulveriza la hipótesis de la emisión como causa única de la inflación, pregonada por las teorías económicas ortodoxas.
En detalle, la base monetaria creció entre enero de 2021 y marzo de 2024 un 765%, mientras que la inflación minorista en el mismo período fue del 1.231%. Al respecto dice Novak que “en los últimos tres años no hay ninguna evidencia de que la inflación haya sido consecuencia de excesos permanentes en la emisión monetaria en pesos, mucho menos en la primaria del Banco Central, pero tampoco en la secundaria a cargo de los bancos comerciales. La única sospecha posible es el aumento de la velocidad de circulación de los pesos, que no depende de la autoridad monetaria, pero que en su mayor parte termina en la adquisición de dólares por parte del público”.
El economista añade otra conclusión, derivada de la anterior: “No hay tampoco ninguna evidencia de que la dolarización legal y completa de la economía pueda lograr la estabilización de los precios internos ya que el índice de precios al consumidor (IPC) ha aumentado mucho más que la cotización del dólar, sobre todo el bursátil financiero, dando lugar a una inflación en dólares superior al 20 por ciento anual en ese período”.
Si bien la emisión monetaria puede computarse como una causa de la inflación, aunque también como consecuencias de otras variables económicas, la causa principal es la puja distributiva entre formadores de precios en una economía, como la argentina, en la que gravitan permanentemente las tendencias oligopólicas o monopólicas. La política monetaria, mientras tanto, debe buscar su propio equilibrio, el que se logrará, según Novak, “acompañando desde atrás” la evolución de los precios, sin generar exceso de liquidez pero tampoco una iliquidez monetaria con tendencia recesiva”, como en la actualidad.n