miércoles 1 de abril de 2026
Cara y Cruz

Un bloque cada vez más sólido

La rápida y sólida reacción para rechazar la intentona nacional de apoderarse del control estratégico del litio y la tarifa diferencial para la energía durante los ardorosos meses del verano ratificaron la consistencia de la Liga de Gobernadores del Norte Grande como vector de poder, rasgo sobresaliente en una escena nacional tramada por la fragmentación.

Es indicativo de esto el rol que asumió en la resistencia a conformar una suerte de “OPEP del Litio” con Chile y Bolivia, alentada por Cancillería, nada menos que la secretaría de Minería de la Nación, Fernanda Ávila, oriunda de Catamarca.

La funcionaria, que asumió durante la gestión como ministro de Producción de Matías Kulfas y ahora gira en la órbita del Ministerio de Economía que conduce Sergio Massa, sobrevive en el altísimo ritmo de rotación que la crisis del Frente de Todos imprime al gabinete nacional.

Es un alfil del bloque regional en la Casa Rosada. Su ascenso fue impelido por el gobernador catamarqueño Raúl Jalil y superó las turbulencias que desataron el reemplazo de Kulfas por Daniel Scioli en Producción, primero y la vertiginosa sucesión que protagonizaron Martín Guzmán, Silvina Batakis y Sergio Massa en Economía, después.

Las dudas que se abrieron en torno a su continuidad con la llegada de Massa se disiparon rápidamente y formó parte de la comitiva del empoderado ministro en su primer viaje a los Estados Unidos.

La cercana relación de Massa con los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz y Jujuy, Gerardo Morales, abonaban incertidumbres por esos días. Se conjeturaba que el nuevo jefe de la cartera económica asignaría el casillero minero a alguno de sus aliados, en detrimento de Ávila y de Jalil, pero eso no ocurrió.

Fue otro indicio de que la proyección de la Liga de Gobernadores trasciende el tradicional tironeo por cargos, en este caso más enfático porque se trataba de un puesto clave que podría haber disparado tensiones entre los mandatarios de las provincias que conforman la Mesa del Litio.

Las manifestaciones de Ávila ante la nueva arremetida metropolitana para arrebatarle a Catamarca, Salta y Jujuy la administración del “oro blanco” exhibieron el compromiso con los intereses de la región.

La secretaria minera señaló que “cualquier medida debe tener como actores principales a las provincias” y que “la plataforma para discutir estas medidas y las políticas públicas alrededor del litio ya está diseñada y, es la Mesa del Litio”.

Sus expresiones metieron en el corazón del gabinete nacional la polémica que horas antes había disparado el ministro de Gobierno de Salta, Ricardo Villada, y confirmaron la defensa común de las potestades provinciales sobre los recursos mineros.

La acción coordinada para blindarse frente a intereses foráneos que pretenden meter cuchara política en la administración del litio es significativa porque fue precisamente en las provincias litíferas donde se inició el impulso que finalmente constituyó la Liga de Gobernadores del Norte Grande, que agrupa a diez provincias, cuyo precedente fue la Liga del NOA.

La sintonía estratégica de los mandatarios se extiende a la promoción de un proyecto de largo aliento como el Corredor Bioceánico trasandino, pero viene obteniendo resultados importantes en el corto plazo que demuestran su eficacia para contrapesar la incidencia del área metropolitana.

El más evidente en las últimas semanas es la ampliación del subsidio a la energía para los consumidores de la región hasta los 650 kilowats-hora. Son 250 kilowats-hora por encima del resto del país, donde el límite es 400.

“Corregir asimetrías es nuestra consigna. Esto es producto de la organización, la perseverancia y el trabajo mancomunado”, destacó el gobernador chaqueño Jorge Capitanich al respecto.n

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