jueves 16 de mayo de 2024
Cara y Cruz

Peligrosa megalomanía

La megalomanía que lleva al presidente Javier Milei a autoglorificarse como titular de un liderazgo de alcance mundial resultaría cómica si no fuera por sus inquietantes proyecciones.

La conformación de un “comité de crisis” para eventualmente intervenir en el conflicto bélico que asuela Medio Oriente tras la escalada por el ataque de Irán a Israel se inscribe en una sucesión de dislates “for export” que inició cuando se proclamó gendarme de Occidente frente a la amenaza colectivista en Davos, pero mucho más específica y peligrosamente en el alineamiento incondicional con Israel y los Estados Unidos.

Esa concepción diplomática lo llevó a anunciar en su visita a Israel que trasladaría la embajada de Argentina en ese país de Tel Aviv a Jerusalén, que es un territorio en disputa, posicionamiento que le valió un mensaje de la organización terrorista palestina Hamas: Argentina sería considerada “socia del ocupante sionista” si procedía.

La necesidad que parece tener Milei de ser reconocido, indicio de fragilidades emocionales, estimula sus sobreactuaciones. Su intención con el “comité de crisis” por el ataque de Irán es coordinar acciones con los líderes occidentales, que vaya a saber si le exigen tanta alcahuetería.

El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente es objeto de análisis en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde Israel e Irán intercambian imputaciones. Se están haciendo grandes esfuerzos para contener la crisis regional. Mientras tanto, Milei incorpora a su infatuado comité al embajador de Israel, Eyal Sela.

¿Qué gravitación puede tener la devastada Argentina en tamaña controversia?

Milei procede como si la participación del país fuera clave, pero su desmesura tiene solo vuelo testimonial y la única explicación razonable que admite es que la desenfrena para satisfacer su mesianismo.

En un tramo de la última entrevista que concedió a Alejandro Fantino fue particularmente claro al respecto.

“La diferencia es si somos cobardes o nos plantamos del lado del Bien ¿Vos te creés que Argentina no está en el radar? La vida es así, el mundo no es como vos querés que sea, para tomar las decisiones que te vienen cómodas; el mundo es como es y tenés que tomar decisiones que son un poco más complejas ¿Sabés qué? No existen los tibios. Los tibios son los que está adentro del radar, más fácil, porque son cobardes”, dijo.

De modo que la Argentina toma partido en conflictos ajenos y asume decisiones de política exterior porque su presidente se siente obligado a demostrar que es lo suficientemente macho en un combate milenarista entre el Bien y el Mal.

Los intereses del Estado nacional quedan subordinados a sus complejos anímicos. Milei parece considerar la Presidencia como una especie de instrumento de revancha personal. ¿No estará enfermo de importancia?

La conducta presidencial remite el cómic humorístico “El emperador Smith”, de la saga Lucky Luke, creada por René Goscinny (el de Asterix el galo) y el dibujante belga Morris. La historia está basada en la vida de Joshua Norton, quien se proclamó Joshua I, emperador de los Estados Unidos.

Lucky Luke, el cowboy que dispara “más rápido que su propia sombra”, llega a Grass Town, donde todo el pueblo le sigue la corriente a Dean Smith, un lunático que se ha autodesignado así mismo Smith I, Emperador de los Estados Unidos y Protector de Méjico. La sociedad de Grass Town se divierte en gran forma con él: le rinde honores, le mandan cartas de los estadistas mundiales, el periódico publica sus proclamas. Sin embargo Smith posee una fortuna que le ha permitido formar un ejército y el bandolero Buck Ritchie logra manipular su megalomanía para asaltar el banco e iniciar un raid delictivo.

Conviene considerar el peligro de que las sobreactuaciones y los ridículos de Milei abran paso a la tragedia.

Y recordar que la templanza y la prudencia son virtudes cardinales en el estadista. n

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