Planteo. Para el intendente Ferreyra, la carta orgánica que le impide un tercer mandato es inconstitucional.
Si bien la posibilidad de que las elecciones municipales capitalinas se celebren desacopladas de las provinciales y nacionales, insinuada por el intendente Gustavo Saadi, disparó las conjeturas más intensas sobre la disposición del tablero político el año que viene, otros temas asoman con aristas potencialmente polémicas.
Uno de ellos es la habilitación de la Justicia Electoral a Guillermo Ferreyra para postularse a un tercer mandato como intendente en Fray Mamerto Esquiú, en contra de lo que manda la Carta Orgánica de ese municipio.
Tres intentos similares anteriores, protagonizados por los radicales Humberto Valdez (FME), Daniel “Telchi” Ríos (Belén) y Gustavo “Gallo” Jalile (Valle Viejo), fueron neutralizados por la Justicia en 2011, pero hay algunos cambios ocurridos desde entonces que conviene considerar en esta nueva arremetida.
Uno de ellos es que la Corte de Justicia no es la misma.
En 2011 tenía tres miembros y ahora tiene siete. De aquel trío solo sigue en funciones José “Pepe” Cáceres, de modo que hay seis ministros nuevos, que podrían tener pareceres diferentes a los que fundaron los rechazos hace más de diez años, entre ellos Fabiana Gómez, que se inhibió de entender en el caso de Ferreyra por estar casada con él.
Otro cambio se produjo en el Juzgado Electoral. El que habilitó a Ferreyra y dio alas a sus expectativas, fue Guillermo Cerda, que se jubiló poco después y fue reemplazado por Agustina Crook.
De modo que no solo hay Corte distinta, sino también jueza Electoral distinta. Y Gobierno distinto, por si faltaran diferencias, que designó tanto a la nueva Corte como a la nueva jueza Electoral.
El detalle adicional es que en 2011 el rechazo judicial a las postulaciones de Valdez, Ríos y Jalile se produjo en medio del proceso electoral, tras impugnaciones interpuestas por apoderados del Frente para la Victoria entre los que estaba Hernán Martel, que integra el tribunal superior, como Gómez, desde 2020. Ahora, en cambio, la Corte parece dispuesta a emitir un pronunciamiento antes, debido a una acción declarativa de certeza que planteó la diputada Verónica Mercado, esquiudense y con pretensiones, luego de que Ferreyra hiciera público la sentencia propicia a su re-reelección.
Esto es: lo que diga la Corte, que ya mandó a pedir el expediente Ferreyra, establecerá su criterio antes de que se inicie el proceso electoral y orientará al Juzgado Electoral.
Debe definir si el impedimento para ejercer más de dos mandatos consecutivos como intendente, establecido en el artículo 104 de la Carta Orgánica de Fray Mamerto Esquiú, es acorde o no con la Constitución Provincial, que permite la reelección indefinida del Gobernador. Para el exjuez Guillermo Cerda, era inconstitucional.
La sentencia de la Corte se proyectará así sobre todas las Cartas Orgánicas, puesto que todas prohíben más de dos mandatos.
Lo que diga la Corte de Justicia sobre el caso de Guillermo Ferreyra será orientador para el Juzgado Electoral
Habría que ver qué hace Ferreyra si el resultado le es adverso ¿Lo apelará? ¿O promoverá una reforma de la Carta Orgánica de FME para librar del escollo a sus sucesores?
Cuando anunció el fallo de Cerda, dijo que el artículo que condiciona su continuidad es “inconstitucional”, de modo que tal vez sería lógico que impulse su eliminación vía reforma.
Se verá qué dice la Corte, pero el novedoso contexto judicial descripto corre también para otros intendentes, aunque no tengan Carta Orgánica. También fue con la vieja Corte de tres que se les habilitó la reelección indefinida. La doctrina se cimentó desde una presentación que hizo en 2007, el entonces y actual intendente de Pomán, Francisco Gordillo, contra la ley Orgánica Municipal que prohíbe más de dos mandatos.
¿Y si a alguien se le ocurre impugnar reelecciones ante la nueva jueza Electoral? Porque más allá de los argumentos jurídicos hay una inequidad palmaria: los intendentes con Carta Orgánica Municipal son los únicos especímenes del ecosistema político catamarqueño despojados de la reelección indefinida.