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Mirador Político

La confesión de Aguas de Catamarca

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16 de enero de 2022 - 02:15

Debe destacarse la sinceridad de la empresa estatal Aguas de Catamarca. Rosario Amayo, coordinadora de obras de la firma, confesó que los problemas de provisión son irresolubles debido a que los catamarqueños consumen un 61% por ciento más de lo que demanda una persona normal en cualquier lugar del mundo.

“Es inviable un sistema que trabaje con una demanda de 650 litros de agua por persona por día. En el mundo se trabaja con dotaciones de 250 litros de agua por día", confesó la funcionaria.

"Es alto el consumo y es inviable que cualquier sistema trabaje con esos caudales. Entonces, seguimos insistiendo en la concientización y el uso racional del agua. Tuvimos una ola de calor de casi 10 días, es imposible no tener el consumo resentido porque el consumo se eleva. Las personas tienen el servicio y empiezan a regar, limpiar, llenar las piletas; hemos tenido denuncias de pérdidas y eran por piletas que estaban cambiando el agua. Sabemos que es imposible pedir que no usen la pileta, pero sí pedimos que cuiden el agua. Hagan el uso de los productos para el cuidado del agua, riego por la noche, o por la mañana temprano. Hay muchas claves para beneficiar al sistema, que es un sistema solidario. Donde nos falta llevamos para garantizar el servicio a la población", imploró.

La funcionaria no asumió ninguna responsabilidad de Aguas de Catamarca por los cortes de servicio que se están produciendo, salvo inconvenientes con un pozo que se resolverían pocas horas después de la entrevista.

“Es el único problema puntual que tenemos hoy”, insistió.

Las carencias en el norte capitalino obedecen al fuerte crecimiento de la densidad poblacional y terminarán una vez que esté concluido el acueducto norte, obra en ejecución que podría estar concluida antes de fin de año.

"Tenemos diferentes frentes en ejecución. Los tramos de cañería que tenemos desde el puente hacia la cisterna están en un 40% de avance. Luego, el tramo del puente está ejecutado en un 100%. Tenemos otro tramo de la obra que es desde la Ruta 1 hacia el puente, esa parte está para ejecutar y nudos de conexión en cada punto crítico. Cada uno de esos ya está en ejecución lo que es la cañería de acero, las piezas especiales, curvas… todos están en ejecución. Se está preparando todo para ir al campo e instalar", explicó.

Mientras tanto, Aguas de Catamarca procede a los tradicionales cortes sectorizados, mecanismo que induce compulsivamente la merma del consumo a los insaciables usuarios.

El acueducto norte, que es la continuidad en San Fernando del Valle del que va de Pirquitas a la Quebrada de Moreira, viene anunciándose desde marzo de 2018. Aguas de Catamarca consignaba entonces que la licitación era inminente, costaría 50 millones de dólares y se ejecutaría en dos años.

Van para cuatro y todavía en veremos. Mientras tanto, la población que se beneficiaría creció de 70 mil a 100 mil.

Aguas de Catamarca recibe desde el Tesoro provincial permanentes inyecciones de dinero para “garantizar la prestación del servicio”, de unos 300 millones de pesos promedio. Varias de ellas fueron para financiar el acueducto norte.

Franqueza

Las declaraciones de la ingeniera Amayo tienen la virtud de la franqueza. Al menos no incurre en fantochadas como la de la inauguración en diciembre de 2019 del acueducto oeste, otra “solución definitiva” que se redujo con el correr del tiempo solo a alivio.

El caño se habilitó el 5 de ese mes, en Valle Chico, con los pitos y flautas promocionales de rigor, en simultáneo a una entrega de viviendas postrera de Lucía Corpacci.

La postal de la jornada fue ilustrativa de un vicio de gestión cronificado. Lo que rinde políticamente es lo que se ve, y los caños no se ven, salvo las puntas, y para el día de la inauguración del acueducto, las elecciones ya se habían ganado sin chicotear.

Dos meses después, en febrero, dada la permanencia de los problemas de suministro, la nueva conducción de Aguas de Catamarca reveló que la inauguración había sido trucha, pues faltaban obras complementarias para que la red funcionara a pleno.

En rigor, el acueducto oeste se había hecho para llevar agua a la “ciudad satélite” de Valle Chico, niña de los ojos del Gobierno de entonces.

Habrá que ver qué pasa con el acueducto norte, pero hasta que la chancha dé cría, la culpa es de los usuarios desbocados. Si de ellos depende, no alcanzarán los puntos cardinales para tramar acueductos y soluciones “definitivas”.

Si ese es el problema, tal vez a Aguas de Catamarca y a la Provincia les saldría más barato diseñar políticas tendientes a restringir el servicio a los que eventualmente abusen de él, y sancionarlos llegado el caso.

A quienes sufren cortes que muchas veces se extienden durante días, el consumo de más de un tanque de agua diario debe parecerles demasiado. Alguien, no sabe ni se identifica quien, les debe robar su parte.

Vieja excusa

En septiembre de 2016, Aguas de Catamarca y el ENRE anunciaron que aplicarían a rajatabla la resolución 059/015, que establecía el control, notificación y severas multas para quienes derrochen el agua de manera indiscriminada en todo el Valle Central.

Ya entonces la empresa explicaba que se registraban consumos de agua potable desmesurados.

"El objetivo es que la gente tome conciencia de que debemos hacer un uso responsable del agua potable porque el 85 por ciento de abastecimiento es por pozo y debemos entre todos cuidar el líquido elemento. La empresa ya realizó denuncias penales en algunos asentamientos por el derroche que tanto perjudica al resto y ahora vamos a encarar el desafío de concientizar a través, primero, de notificaciones para que la gente sepa que habrá sanciones si no cumplen con el cuidado del agua”, advirtió un funcionario.

Ocho años y en las mismas. Capaz que el obstáculo para concientizar a los usuarios sea la deficiencia de la prestación, tan crónica como las promesas incumplidas.

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