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Cara y Cruz

Irracionalidad urbanística

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19 de agosto de 2022 - 00:25

En marzo de 2018, con vistas a su plan Ciudad Inteligente y Economía Colaborativa, el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) caracterizó a Valle Chico como “una gran ciudad satélite dormitorio en el Gran Catamarca” y lo puso como uno de los ejemplos de desarrollo urbano inconveniente en el país.

Este tipo de expansión urbana, dijo el director del programa Ciudades del CIPPEC, Gabriel Lafranchi, “es perjudicial para el desarrollo de ciudades equitativas, resilientes y con una gestión eficiente del espacio. Las recomendaciones internacionales en materia de hábitat remarcan la necesidad de lograr ciudades más compactas e integradas, con menos suelo urbano ocioso y socialmente integradas”.

El CIPPEC advirtió que el diseño “impacta negativamente en la economía y en la administración de los municipios: eleva el costo de la provisión de servicios para el área urbana, genera ineficacia en la gestión, favorece procesos de segregación social y consume suelo que debería cumplir funciones ambientales o que podría destinarse para usos productivos, como la producción de alimentos”.

Las quejas del municipio por casas entregadas sin servicios reactualiza la polémica por la edificación de Valle Chico Las quejas del municipio por casas entregadas sin servicios reactualiza la polémica por la edificación de Valle Chico

Estos conceptos se reactualizan con las críticas del intendente capitalino Gustavo Saadi al Gobierno provincial, que entregó unas viviendas en la “Ciudad Satélite” sin los servicios pertinentes. Las quejas de los vecinos repercuten en la administración municipal, obligada a poner la cara por imprevisiones en las que no tiene nada que ver.

“Si entregan viviendas debe ser con todos los servicios, la obra tiene que estar completa”, expresó Saadi, que achacó la responsabilidad a CAPRESCA y el Ministerio de Servicios Publicos. “Si tomaron la decisión de no terminar los trabajos, por los menos nos hubieran avisado. La Municipalidad no tiene responsabilidad alguna, pero no podemos mantenernos indiferentes a esta situación. Si ellos no completan la obra, lo haré yo, porque la gente tiene razón, no puede estar esperando tanto tiempo”, añadió.

Más allá de la falta de coordinación de los entes provinciales con el municipio, el problema está relacionado directamente con las fallas conceptuales de Valle Chico, pergeño que el ex administrador del IPV Dante López Rodríguez, actual diputado nacional, llevó adelante a pesar de un informe de la Unidad Técnica del Tribunal de Cuentas que señaló en 2013 que la oferta elegida por el organismo para adquirir los terrenos carecía de razonabilidad técnica y que no era claro que superficie resultaría en definitiva adecuada para la edificación.

Como era de esperarse, los costos del proyecto fueron estratosféricos, multiplicados por los grandes movimientos de suelo que fueron necesarios para poner en condiciones los terrenos y las distancias a cubrir para llevar hasta allí los servicios.

El empecinamiento llegó al absurdo de ni siquiera considerar que las tierras no estaban en Capital, sino en Capayán, al otro lado del río Ongolí.

En 2017, una auditoría del mismo Tribunal de Cuentas calculó que las irregularidades cometidas en la construcción de la Ciudad Satélite habían generado perjuicios superiores a los 266 millones de pesos, que por entonces equivalían a unas 130 casas. Había sobreprecios, obras contratadas y no ejecutadas o ejecutadas con vicios y desdoblamientos de contrataciones.

Los auditores señalaron que las presuntas irregularidades no se habían cometido en las viviendas, sino en las obras complementarias.

La aplastante mayoría eran trabajos que requerían alquilar maquinaria: limpieza, destronque, desmonte, apertura de caminos, excavaciones. Ya en el origen del emprendimiento se había marcado que la necesidad de rentar máquinas para los enormes movimientos de suelo que se precisaban en el área seleccionada era lo más opaco del proceso.

La Municipalidad viene a constatar el despropósito de levantar una ciudad a trasmano. Inconveniente desde el punto de vista del urbanismo, se ve que fue muy conveniente desde otras perspectivas.

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