Inteligencia Artificial: un nuevo impulso para la educación
El siguiente texto forma parte del proyecto denominado "Palabras que convencen", realizado por las áreas Lengua y Literatura y Medios de comunicación y Opinión Pública del Colegio Privado Pía Didoménico, con los alumnos de 6to año A.
La inteligencia artificial se impuso como uno de los temas de los que más se hablan en la sociedad actual. El temor a que las máquinas controlen a los seres humanos o tener acceso a una fuente de información ilimitada ha provocado curiosidad en personas de diferentes edades.
Pese al miedo que ha despertado en algunos, la llegada de la inteligencia artificial es una herramienta que mejora el rendimiento de los estudiantes
¿Es este nuevo descubrimiento una forma de volver a los estudiantes menos críticos o es un instrumento de gran ayuda?
Es importante entender a la inteligencia artificial como un sistema operativo y no, una página web como Wikipedia o Google. La “IA” o la utilización de “Chat GPT” son centros de ayuda inteligente.
Para entender de qué se trata, se puede recordar la película “Her", dirigida por Spike Jonze y lanzada en el 2014. El protagonista trabaja en una agencia que se dedica a escribir cartas de amor para enviar a sus seres queridos.
Este trabajo se ve facilitado gracias a la llegada de un nuevo sistema operativo de inteligencia artificial, llamado Samantha, que no solo lo ayuda a organizar su trabajo, como una secretaría personal, sino que también lo acompaña como una amiga. Poco a poco el protagonista entabla una relación de amistad con su sistema operativo y comienza un vínculo como el de los seres humanos.
En la película “Her”, lo describen como un sistema operativo de inteligencia artificial, una identidad intuitiva que escucha, entiende y conoce a la persona. No es solo un sistema operativo, sino que también es una conciencia.
Al escuchar esta definición, es normal sentir incomodidad por cómo la tecnología busca parecerse cada vez más al ser humano, pero al ver la película es inevitable pensar lo útil que sería este sistema si estuviera a nuestro alcance.
Hoy se plantean dudas tales como si la IA ¿será beneficiosa para la educación?, ¿será de ayuda a los alumnos o a los profesores en un aula?
La idea de las máquinas y los humanos entablando relaciones se veía muy lejana en la película. Ahora, con la llegada de la inteligencia artificial se pueden ver los beneficios que aporta a la hora de mejorar el rendimiento, en el trabajo, la escuela, etc.
Chat GPT puede ser utilizado para mejorar el rendimiento y proceso de enseñanza ya que tiene la capacidad de generar contenido educativo, ayudar en la investigación, proporcionar retroalimentación y corrección, responder preguntas y personalizar el aprendizaje.
La posibilidad de crear materiales didácticos, interactivos y personalizados que se adapten a las necesidades y habilidades de los estudiantes, es una herramienta que años anteriores era inimaginable.
Además, el modelo, puede ser entrenado para otorgar una retroalimentación de los trabajos de los estudiantes y evaluar los mismos, lo que podría ahorrar tiempo y esfuerzo a los profesores.
Asimismo, este uso puede ser beneficioso para los estudiantes, ya que les proporciona retroalimentación inmediata y detallada sobre su trabajo.
La IA implica la posibilidad de tener a nuestro alcance una herramienta con opciones ilimitadas.
El mundo va cambiando, nuevos conceptos se adoptan y la tecnología va evolucionando, es importante acompañar estos cambios para no quedar fuera de la sociedad.
Con la llegada de las redes sociales y los celulares, hay gente que con la excusa de que era de otra época, decidió ignorarlos y no aprender a usarlos. Como consecuencia terminaban recibiendo información en menor cantidad, de manera selectiva y filtrada ya que no se enteran por redes sociales u otros medios por ejemplo.
En conclusión, no adaptarse a la tecnología y aislarse a lo nuevo, es ir en contra de una corriente que no lleva a nada.
Hay que aprender de los nuevos descubrimientos y averiguar en qué espacios pueden beneficiar y no tener miedo a lo nuevo que marca innovación en la educación.