lunes 1 de agosto de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Editorial

El fracaso de la Justicia

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
18 de julio de 2022 - 00:15

La Justicia es una de las instituciones más cuestionadas en la Argentina. Los años pasan y la imagen del Poder Judicial sigue siendo pésima. En 2017 una encuesta de la consultora Managment & Fit determinó que un 82,1% de los argentinos tenía "poco" y "nada" de confianza en la Justicia. Otra, realizada hace algunos meses por otra consultora –Giacobbe & Asociados-, concluyó que el 73% tiene una mala imagen y que solamente el 2% cree en el Poder Judicial.

La idea predominante es que jueces y fiscales condenan rápidamente al ciudadano común y corriente, pero que no se animan a avanzar en las causas judiciales cuando el acusado es una persona con poder político y/o económico, o en el expediente se advierten conexiones políticas inquietantes. Así, un número muy elevado de este tipo de causas pesadas –por corrupción, por espionaje, por delitos económicos “de guante blanco”- se van cayendo una a una sin condenas.

Pero tal vez la causa emblemática del fracaso de la Justicia en la Argentina, por su envergadura, sus inevitables conexiones políticas y por la sucesión de errores (entre voluntarios e intencionales) que se cometieron durante su tramitación, sea la que investiga el atentado a la AMIA, del cual hoy se cumplen 28 años y que arrojó como saldo 85 muertos y alrededor de 300 heridos.

La investigación del atentado a la AMIA es el emblema del fracaso de la Justicia argentina en las últimas décadas La investigación del atentado a la AMIA es el emblema del fracaso de la Justicia argentina en las últimas décadas

Pese al tiempo transcurrido, hoy no se sabe con precisión casi nada de ese hecho criminal: el origen del explosivo, cómo llegó y a través de quién o de quiénes, la trafic que estalló frente a la sede de la mutual judía, por ejemplo, información básica para reconstruir la logística del atentado y avanzar de ese modo hacia los responsables directos y hacia los mentores ideológicos. Uno de las pocos elementos en el expediente que establecían sospechas puntuales era que Samuel Salman El Reda, que siempre fue considerado como coordinador del ataque, ahora figura, según un informe dado a conocer días pasados por la Unidad Fiscal AMIA, apenas como quien “transmitió información indispensable para la concreción del atentado”.

No siquiera la pista iraní puede sostenerse con pruebas irrefutables. Está sustentada en informes de inteligencia de la SIDE contenida en 997 cajas. Esa información fue desclasificada durante el último año del gobierno de Cristina Kirchner pero, según expertos que accedieron a esos documentos, conforman un caos de información contradictoria que no permite avanzar sobre los responsables intelectuales ni sobre la conexión local. La misma impunidad reina en otro expediente de características similares y con evidentes conexiones tampoco investigadas a fondo: el que investiga el atentado a la Embajada de Israel, ocurrido dos años antes al de la AMIA y que tuvo como saldo 22 muertos y más de 200 heridos.

Tres décadas después de ambos atentados, las causas parecen inevitablemente destinadas a decretar la impunidad de los responsables. Son dos ejemplos de un derrotero de la Justicia que no se ha modificado en las últimas décadas y que debilita no solo su imagen, sino a todo el sistema de instituciones republicanas en la Argentina.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar