jueves 26 de enero de 2023

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Cara y Cruz

El feriado del Obelisco

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Decepcionado porque la Selección no irá a la Casa Rosada, el presidente Alberto Fernández decretó feriado nacional para que “el pueblo” pueda celebrar con los campeones del mundo en el Obelisco. Centralismo destilado: proyectó a todo el país lo que será un festejo porteño y del conurbano bonaerense.

Es la forma que Fernández ha encontrado para tratar de arañar algo de la gloria de la Scaloneta, ya que no tendrá la visita que ambicionaba. No asueto, sino feriado, de modo que alcanza tanto al sector público como al privado, con lo que eso significa en términos económicos y de trastornos personales para mucha gente que precisa trabajar o tenía actividades programadas.

La Unión Industrial de Catamarca señaló “la imposibilidad práctica de comunicar al personal y gestionar este feriado en las plantas industriales, donde los paros deben preverse con una anticipación razonable para no generar daños a las máquinas y equipos de producción”.

“Además, si bien el motivo del mismo es loable por la significación para el pueblo y la Nación Argentina, los catamarqueños no podemos acompañar a la Selección Nacional de Fútbol por la distancia de 1.200 km que nos separan del lugar de festejo”, añadió.

El absurdo feriado del Obelisco cosechó rechazo incluso entre gobernadores peronistas.

La decisión produjo tantas confusiones que varios gobiernos provinciales, como el de Catamarca, que decretó asueto ayer, tuvieron que aclarar que la actividad en sus distritos será normal.

El tucumano Osvaldo Jaldo, por ejemplo, explicó que "el comercio está esperando estas fechas para poder trabajar. Por eso Tucumán no se va a adherir al asueto. La única forma de sacar a Tucumán y Argentina adelante es trabajando".

Rodolfo Suárez, de Mendoza, posteó: "La demagogia transforma la virtud en decadencia. Y distorsiona la buena fe y la alegría de la gente intentando manipular valores esenciales. La Selección nos ha llenado de felicidad porque ha trabajado con firmeza para conseguir sus objetivos. Ése es el verdadero aprendizaje colectivo. De manera que no es razonable que porque el equipo argentino llega a Ezeiza, el país debe dejar de producir. Decisiones irresponsables que siguen dañando el tejido social”.

El sanjuanino Sergio Uñac informó en un comunicado que "en virtud de la situación económica actual, el asueto dispuesto para el viernes 23 de diciembre y que la Selección Argentina no estará en San Juan, ha dispuesto que mañana (por hoy) se trabaje normalmente en el ámbito público y en el sector privado de la provincia".

“La Selección Argentina no estará en San Juan”, ni en ningún otro lugar que no sea Buenos Aires, ya que entre sus excelsas virtudes no se cuenta el don de ubicuidad.

Fernández pretende usufructuar la legítima felicidad de los argentinos con un gesto demagógico tan absurdo que ha cosechado rechazos entre sus propios compañeros.

La gente no necesita feriados compulsivos para acompañar a la Selección. No se le ocurre al Presidente ningún otro modo de celebrar a unos campeones que se caracterizan por su tesón y el trabajo en equipo.

Llegarán a Ezeiza y desde ahí se trasladarán al Obelisco porque, con buen tino, prefieren no arriesgarse a ser utilizados como insumo de la tóxica fractura que lamentablemente divide al país y que gracias a ellos pudo, durante la gesta mundialista, superarse aunque sea por un mes.

Y lo bien que hacen. Los mismos reflejos demagógicos impulsaron a Fernández a velar a Diego Armando Maradona en la Casa Rosada para intentar impregnarse de la popularidad del ídolo. Terminó en un escándalo cuando los impacientes fanáticos ingresaron en turba y él se vio rebajado a parlamentar con barrabravas.

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