miércoles 12 de junio de 2024
Editorial

Debates saldados, otra vez

Los funcionarios de gobierno deben saber que cuando se está en gira oficial no hablan “a título personal”, sino en representación del país. Lo señalado vale para el presidente Javier Milei, que generó un conflicto diplomático sin precedentes con España, pero también para todos los que viajan a otros países con gastos pagados por los dineros públicos. Por ejemplo, el secretario de Culto de la Nación, Francisco Sánchez, que pronunció un discurso en Europa Viva 24, la convención con líderes de extrema derecha que organizó el partido español Vox en Madrid.

El viaje de funcionarios públicos para participar de actos partidarios, no de actividades oficiales, solventado por el Tesoro Nacional, representa una irregularidad. Pero a esa anomalía debe añadírsele la inconveniencia de expresar opiniones muy personales sobre temas que ya han merecido profundas discusiones en la Argentina y en función de ellas se han generado normas que ya forman parte del andamiaje institucional del país. Como ya se mencionó en este mismo espacio anteriormente, la absurda pretensión de reabrir, con posturas retrógradas, debates ya saldados.

Sánchez expresó en el discurso que pronunció en Madrid su repudio a las leyes de Interrupción Voluntaria del Embarazo, aprobada hace más de 3 años; de Matrimonio Igualitario, sancionada hace 14 años; y de Divorcio Vincular, promulgada hace 37 años. Según el secretario de Culto, estas normas “buscan pervertir a nuestro hijos y hacer daño a la sociedad”.

Hace mucho tiempo que la polémica rodea al ahora funcionario mileísta. Antes de asumir su cargo, se pronunció contra el Papa Francisco (“caso para estudiosos encontrar un Papa que haya hecho tanto daño”, según expresó), contra “las hordas islámicas” e incluso contra el judaísmo, hablando del “sionismo internacional que domina el mundo”. Extraño que con esos antecedentes haya sido sin embargo elegido para ocupar el cargo de secretario de Culto.

Antes, había tenido su minuto de fama por pedir la pena de muerte para la expresidenta Cristina Kirchner y por haber celebrado, en plena pandemia, la instalación de bolsas mortuorias en las puertas de la Casa Rosada rotuladas con nombres de dirigentes del Frente de Todos y hasta de Estela de Carlotto, de Abuelas de Plaza de Mayo.

Cada persona tiene derecho a opinar sobre todos los temas de la vida pública, pero un funcionario que realiza un viaje solventado por dineros públicos debe ser respetuoso de la estructura institucional del país que representa. Más preocupante es aún cuestionar normas que han tenido el mérito de incorporar derechos y que han sido reconocidas como virtuosas por la inmensa mayoría de los países del mundo.

La actuación de Francisco Sánchez en España añadió argumentos a las ya públicamente conocidos para caracterizar a la gira oficial de los funcionales por España como un desatino lamentablemente difícil de olvidar.n

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