sábado 22 de junio de 2024
Editorial

Que se cumpla en su integralidad

A 15 años de la sanción de la ley Educación Sexual Integral (ESI), el balance tiene sus claroscuros...

Por Redacción El Ancasti

A 15 años de la sanción de la ley Educación Sexual Integral (ESI), el balance tiene sus claroscuros. Es innegable que la norma significó un verdadero cambio de paradigma en el abordaje del tema en las escuelas, y fue un acontecimiento al que le siguieron otros, siempre bajo la forma de ley, que implicaron acceso a derechos. Pero también es cierto que su aplicación en esta década y media no fue la esperada. La resistencia de grupos conservadores incidió notablemente en las restricciones que la ESI encontró para obtener el desarrollo esperado en el proceso educativo.

La resistencia, de a poco, se va venciendo, pero aun persiste asentada en prejuicios más que en razones fundadas. 

La ley en cuestión, que lleva el número 26.150, fue sancionada el 4 de octubre de 2006 y aprobada casi por unanimidad. Creó el Programa Nacional de Educación Sexual Integral, de cumplimiento obligatorio en todas las jurisdicciones y todos los establecimientos educativos, públicos y privados, desde el nivel inicial hasta la formación técnica no universitaria y el nivel superior docente.

Uno de los méritos de la ley es su integralidad, y por esa razón es superadora de concepciones estrechas, incompletas y sesgadas de la educación sexual, como la “moralista”, que tiene una visión restrictiva de la sexualidad y concibe un solo tipo de familia; y la biomédica, que se basa exclusivamente en los aspectos genitales. La ESI, en cambio, incluye aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos, que deben considerarse transversalmente.

La resistencia a la aplicación de la ley en las escuelas fue generalizada en todo el país, pero en Catamarca fue en todos estos años tal vez mayor. Para intentar remover los obstáculos aún existentes, el mes pasado, el Ministerio de Educación de la provincia, en conjunto con otras áreas provinciales y nacionales vinculadas a la Niñez y la Familia y referentes del Plan Enia (Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia), del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Argentina, aprobaron el documento denominado “Marco de Referencia para la Organización de la Vida Institucional de los Establecimientos Educativos de la Provincia de Catamarca”. El escrito promueve, entre otros objetivos, garantizar la implementación de la Educación Sexual Integral en los establecimientos educativos de la provincia, “generando las condiciones de ámbitos de discusión y construcción colectiva”. Además de la implementación de la ESI, el Marco de Referencia consta de tres ejes: “Transitar la escuela desde la perspectiva de Derechos, Género, Diversidad y Lógica del Cuidado”; “La construcción de la autoridad en la escuela”; y “Pautas para la readecuación de los documentos normativos institucionales”.

El instrumento es un aporte teórico a la democratización de la vida escolar, pero, teniendo como antecedente la ley de ECI, de cumplimiento irregular, habrá que esperar que esta vez las autoridades actúen de un modo más estricto para controlar que el Marco de Referencia, como la norma nacional, sea acatado de manera efectiva. 

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