CARA Y CRUZ

Marcando tendencia

martes, 7 de abril de 2020 · 01:04

En el alud de análisis sobre los cambios en las costumbres impuestos por la peste, falta todavía uno centrado en la moda, disciplina en la que Catamarca marca tendencia mientras mantiene el invicto en número de casos. 
El “0” coronavirus –tóquese madera, crúcense los dedos- es correlativo al uso obligatorio del barbijo establecido por el Gobierno catamarqueño. Tal correlación seguramente induce la expansión del hábito sanitario a pesar de las controversias que lo rodean y a que la Organización Mundial de la Salud no lo recomienda. 
Que solo es útil en quienes ya tienen los síntomas y en los médicos y encargados de atender a los pacientes; que la falsa seguridad que infunde desalienta otras medidas de higiene, como lavarse las manos con frecuencia; que favorece la proliferación de bacterias; que es al cuete, en fin. La cuestión es que el Gobierno catamarqueño fue el primero en ordenar su uso y ahora se le sumaron La Rioja, Jujuy y Santiago del Estero y Salta. Empieza a formarse un pelotón interesante de seguidores del embarbijamiento preventivo.


En La Rioja, que tiene ocho casos y una muerte, el gobernador Ricardo Quintela decretó  “el uso obligatorio de barbijos sanitarios y/o protectores faciales para todos los ciudadanos que circulen por el territorio de la provincia” desde ayer. Explicó que con protectores faciales se refiere a pañuelos, bufandas o cualquier otro elemento que pueda servir para cubrir la boca y la nariz, detalle tal vez dirigido a estimular la imaginación del usuario, que podrá intentar destacarse de la masa con un toque personal.
En Jujuy, “luego de un análisis profundo y consenso entre especialistas de la salud”, según dijo el gobernador Gerardo Morales, la onda larga el viernes. 
El santiagueño Gerardo Zamora empezará el lunes 13, lo mismo que el salteño Gustavo Sáenz, que posteó paternal en su muro de facebook: “Los quiero a todos con barbijo”.
Hasta el Centro para Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), país estragado por la pandemia bajo el mando del inefable Donald Trump, recomendó usar barbijo en la vía pública.


Raúl Jalil se debe sentir Gianni Versace, pero ya se sabe lo competitivo que es el mundo de la moda. Cunden la envidia y el resentimiento hacia los pioneros.
El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se resiste a sumarse. Sin embargo, junto a su ministro de Salud, Fernán Quirós, recomendó a los que tengan que salir de sus hogares en la cuarentena que se "tapen la boca", sobre todo para evitar la propagación del virus de los asintomáticos que pueden contagiar a otros.
Si bien reiteró el pedido a la población de que "no salga a la calle" para evitar contagios, Rodríguez Larreta remarcó que las personas que están contempladas entre las excepciones del aislamiento social "lo hagan, pero tapándose la boca" con cualquier tipo de dispositivo. 
Quirós hizo hincapié en la necesidad de conservar los barbijos para los hospitales, pero resaltó: “Está demostrado que los tapabocas caseros disminuyen un 70% la posibilidad de contagio”.


Como consigna el ministro de Salud porteño, la reticencia a generalizar el uso del barbijo está más vinculada a la escasez del dispositivo y a la posibilidad de un desabastecimiento en el pico de los contagios que a razones médicas, argumento que debe pesar particularmente en lugares de alta densidad poblacional y circulación como la CABA.
Como una de las objeciones que se alzan contra el enmascaramiento es que podría desalentar otras prácticas preventivas más importantes, el Gobierno provincial insiste en que el barbijo de ningún modo suplanta hábitos como lavarse con frecuencia las manos con agua y jabón, no tocarse la cara, evitar el contacto corporal con otras personas y, obviamente, la reclusión salvo que sea imprescindible salir.n

Otras Noticias