domingo 8 de marzo de 2026
CARA Y CRUZ

La encerrona

Por Redacción El Ancasti

El sábado, la Convención radical comenzó a configurar el escenario de la alianza FCS-Cambiemos para las negociaciones por las candidaturas. Estuvieron presentes los dos precandidatos más firmes que tiene el partido, Roberto Gómez, para la Gobernación, y el rector de la UNCA, Flavio Fama, para la Capital, que recibió el respaldo explícito del senador nacional Oscar Castillo. La parada se completó con la participación protagónica de los intendentes, la estructura territorial básica para dar la batalla electoral de agosto-octubre.

La arenga de Castillo enfatizó la necesidad de redoblar esfuerzos y avanzar en una propuesta unificada, tratando de desmitificar la idea de que Lucía Corpacci es invencible, pero el mensaje central no se verbalizó y estuvo dirigido al resto de los sectores que conforman la coalición opositora: el radicalismo catamarqueño solo cederá los espacios que estime convengan a una oferta competitiva. 


Podrían eventualmente surgir disidencias en torno a lo que se considere una oferta competitiva, pero torcer los criterios que adopte la orgánica boinablanca demandará algo más concreto que intenciones y argumentos. En el FCS-Cambiemos nadie dispone, al menos hasta el momento, de una maquinaria electoral como la expuesta en el Colegio de Bioquímicos. 

Las condiciones de las tratativas las pondrá la UCR, que juega holgada en el frente interno por la caída de la imagen del presidente Mauricio Macri, el solitario naipe del PRO local para intentar gravitar, y los evidentes costos políticos que generan los exabruptos de la diputada nacional Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica y principal sostén de las aspiraciones del precandidato a gobernador y diputado nacional Rubén Manzi.


Sintéticamente: la Convención llevó a los socios de la UCR una encerrona de compleja elusión. En este marco, como se anticipó en este mismo espacio, la orgánica, o al menos algunos de sus componentes, se aprestan a darles un golpe que esperan sea definitivo al diputado nacional Eduardo Brizuela del Moral y al exintendente de la capital Ricardo Guzmán, cuyos sectores no participaron de la interna por la renovación de cargos partidarios y en consecuencia carecen de representación en los organismos de la UCR.

Los convocaron a formar parte de la unidad, pero no les abrieron casilleros en la Junta Electoral. Es un condicionamiento enorme para brizuelistas y guzmanistas, que los confronta con dos opciones: o se someten a las reglas que establezcan sus adversarios internos, que conociendo el paño no serán de lo más generosas, o se presentan a las PASO contra la UCR. 
Gestos pedían y gestos les dieron, después de que Guzmán fue propuesto como “candidato de la unidad”.


Fama y Gómez, presidente del Comité Capital, se afianzan como candidatos a la Intendencia de la Capital y la Gobernación, respectivamente. El respaldo de Castillo a Fama es clave y se ajusta al diseño de concentrar el esfuerzo proselitista en la Capital, aprovechando que el intendente Raúl Jalil no puede ir por un tercer período. En el proyecto de retorno de los radicales, capturar la administración de San Fernando del Valle es el primer escalón.

Queda pendiente el casillero de diputado nacional. Vence el mandato de Orieta Vera, que es de la Coalición Cívica, pero la banca era originariamente de la UCR: la ocupó Amado David “Coco” Quintar, que falleció en funciones. El único que planteó hasta el momento aspiraciones para el Congreso fue el ex diputado José “Chichí” Sosa, jefe de la Corriente Progresista Radical. Sobre las coordenadas trazadas por los convencionales radicales, se acelerarán las negociaciones ya en tiempo de descuento. El 12 de junio vence el plazo para anotar las alianzas que competirán en las PASO, diez días después hay que poner los precandidatos en la cancha. n

Seguí leyendo

Te Puede Interesar