El peligro a que alude el artículo es que ahora estas bacterias fueron
halladas en las aguas de las playas de Río de Janeiro, justamente en lugares
turísticos por excelencia y donde están programadas varias competencias
olímpicas a partir del 5 de agosto próximo. La denuncia tiene relación directa
con la falta de eficiencia del sistema
de tratamiento de residuos cloacales de Río, al cual se califica como
totalmente inseguro para la salud.
La agencia informativa revela haber tenido acceso a dos artículos
científicos todavía no publicados, los cuales fueron presentados en San Diego,
California, durante la Conferencia Inter-Científica sobre Agentes
Antimicrobiológicos y Quimioterapia.
En el primer informe se mencionan como afectadas 5 playas: la de
Copacabana, donde se harán las competencias de triatlón en natación, más las de
Ipanema, Lebion, Botafogo y Flamengo.
El informe aclara que esto no es nuevo, ya que en 2014 el Centro de
Prevención y Control de Enfermedades de EE.UU. (CDC) detectó las superbacterias
en lugares de la Bahía de Guanabara.
El segundo informe, producido por el laboratorio de la Fundación Oswaldo
Cruz del Gobierno Federal de Brasil y a ser publicado en julio por la
Asociación Americana de Microbiología, informa del descubrimiento de genes de
la superbacteria en el lago Rodrigo de Freitas en el mismo Río de Janeiro y en
un río que desemboca en la Bahía de Guanabara, sin especificar su nombre.
Las causas de esta contaminación bacteriológica es clara, según el
informe: los residuos hospitalarios y de las viviendas de la población que son
arrojados en bocas de tormentas, arroyos, canales y ríos que cruzan la ciudad y
desparraman la bacteria.
En Brasil la situación fue denunciada por científicos como la profesora
de la Universidad Federal de Río de Janeiro Renata Picao, quien no tuvo
problemas en denunciar que esto es producto de la irresponsabilidad sanitaria
del gobierno hacia 12 millones de habitantes en Río.
Sus estudios y conclusiones, basados en muestras tomadas a lo largo de
un año entre 2013 y 2014 de los sitios arriba mencionados, han sido respaldados
por su universidad.
Más aún, no tuvo empacho en sugerir que su propio país ha violado la
promesa ante las autoridades olímpicas de ofrecer cursos de agua limpios para
ganar el derecho a ser la sede de las olimpiadas.
Irónicamente, ella hizo estas denuncias desde su laboratorio inundado
por el olor nauseabundo de las cloacas de su ciudad!
Actualmente, la gravedad de la situación ha puesto a la defensiva a la
empresa Cedae, encargada del control de residuos cloacales, según ese reporte.
Por ahora está ante la posibilidad de tener que enfrentar una acusación formal
de crimen medio ambiental. También está bajo investigación por el uso dado a
miles de millones de dólares desde los años 90, fondos que estaban destinados
originalmente a mejorar el sistema cloacal y la calidad del agua de la Bahía de Guanabara.
Hasta ahora, según el reporte, el mal manejo del sistema cloacal en Río
ha favorecido la propagación de enfermedades endémicas entre los más pobres,
que incluyen problemas gastrointestinales y pulmonares, hepatitis A y
condiciones severas en el corazón y el cerebro.
Como ya es práctica en situaciones como estas, el Comité Olimpico se
lava las manos en los temas referidos a la calidad del agua en espacios
recreativos, los mismos que se usarán en las olimpiadas: transfiere el problema
a las autoridades del Estado, en este caso la empresa Inea.
Inea a su vez se defiende aduciendo que sigue las recomendaciones de la
Organización Mundial de la Salud y que la búsqueda de superbacterias en el agua
no es parte de su responsabilidad. Peor aún, aduce que no hay estudios sobre el
tema. Nos preguntamos qué dirá la profesora Picao ante semejante declaración.
Lo que está pasando en Brasil con este problema y de frente a las
olimpiadas a comenzar en pocas semanas obliga a una reflexión sobre nuestra
propia situación. El estar a miles de kilómetros de Río no nos garantiza que
estas bacterias no lleguen aquí. Tampoco estamos seguros que ya no estén. La
acusación a los "virus hospitalarios” salva la situación.
Sin embargo, la prevención también abarca otros aspectos sociales que se
deben asumir y corregir, si es que no queremos lamentarnos más tarde..
Nos referimos al descuido con los desperdicios personales que gran parte
de la gente exhibe y es admitido como "normal.” Difícilmente que alguien se
salve, tampoco el que aquí escribe. Nos referimos a las pequeñas cosas que
tiramos al paso y de paso, como quien cree que nada tienen que ver con nuestra
vida ni con nuestra salud.
Y no es así. Desde el "pucho”
pisado en la vereda a la etiqueta vacía de cigarrillos tirada en la calle;
desde el pañal sucio arrojado al baldío hasta la botella de plástico tirada
entre los yuyos son actitudes que no solamente revelan nuestra
irresponsabilidad, sino que nos empobrecen como sociedad, porque alientan una
forma de ser equivocada frente al medio ambiente y nuestros semejantes.
Por eso, así como los brasileños deberían preocuparse por lo que pasa
por su hermosa Bahía de Guanabara, sobre todo por la responsabilidad que les
cabe frente a los deportistas y los turistas que les llegarán, aquí en
Catamarca corresponde preguntarse cómo se maneja el cuidado sanitario del Fariñango,
del Río del Valle y los cientos de baldíos que son tierra de nadie y que mucha
gente usa para tirar sus residuos.
Ni hablar de la eficiencia del tratamiento de nuestros residuos
cloacales.
Y si bien el Estado es el encargado de crear y llevar adelante estas
cosas, también la sociedad debe hacer su parte comprometiéndose a hacer algo
por sí misma y dejar de esperar que le solucionen todo desde arriba.
En Brasil, permítaseme decir, el tema es tratado con altanería por no
decir irresponsabilidad. Primero fue la duda de que terminaran los estadios a
tiempo, de lo cual no se sabe mucho por estar atorados con los problemas
políticos Ahora el mal usado orgullo
nacional tampoco lo permite.
Como si ello fuera poco, se suma la denuncia del informe arriba
mencionado que ha circulado por el mundo. Nos preguntamos si aún en estas
circunstancias algún deportista estaría dispuesto a cambiar 15 minutos de fama
por la posibilidad de hacerse receptor de una bacteria que, según se dice, pasa
a vivir en estado dormido en nuestro organismo, esperando su turno para actuar
algún día que nos encuentre mal parado e infectando genéticamente, de
paso, a las demás bacterias normales que
nos habitan.
No es en vano recordar a esta altura lo que dice el Centro de Prevención
y Control de Enfermedades de EE.UU. (CDC): que el nuevo tipo de bacterias
resistente a todos los antibióticos causa la muerte del 50% de las personas
afectadas, sobre todo entre aquellas personas con su sistema inmunológico
débil, especialmente ancianos y niños.
Es hora de despertar a esta nueva realidad que acompaña a la
globalización”: las superbacterias no saben de fronteras ni respetan los
orgullos nacionales.