miércoles 26 de enero de 2022

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Estéril instancia judicial

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18 de septiembre de 2006 - 00:00
Lo dijimos más de una vez y las únicas respuestas que emergieron fueron las especulaciones políticas de baja estofa que para nada contribuyen a morigerar las pasiones y los intereses subalternos. Los juicios por los tristes hechos acaecidos el 2 de marzo de 2003 no iban a tener buen final, por lo que el proyecto de amnistía del diputado Perna era la mejor salida para que los distintos bloques enterraran para siempre episodios que deberían llenar de vergüenza a toda la clase política en general, y no solamente a una parte, como se pretendió presentar la cuestión para luego sacar ventajas desde los territorios judiciales. Es que en este caso, la acción de la Justicia no podrá llegar con toda su fuerza a los mentores de aquellas tragicómicas jornadas que mantuvieron en vilo a todo el país, colocando a la provincia en el tristísimo papel de hazmerreír. Unos, porque de un ardid reglamentario hicieron una cuestión “de vida o muerte”, y otros porque se empecinaron en pasar por encima de asertos legales “cueste lo que cueste”. El resultado final fue que una fracción pretendía que fuera normal una elección donde iba a faltar uno de los contendientes. Un absurdo con el que se confundió a la gente y se logró la imputación de más de un centenar de “perejiles” que, es cierto, pudieron cometer delitos electorales como los que ocurren en cualquier acto comicial, pero no mataron a nadie. Ni siquiera hubo lesionados, más allá de las llamas que nadie ha establecido fehacientemente si eran de las urnas oficiales o de otras que pudieron ser incorporadas a la comedia de la incomprensión.



Hablando de desencuentros políticos y malintencionados. Hay un proyecto que tiene que ver con la restitución del 82% a los jubilados de Catamarca, por la cual una gran cantidad de dirigentes de la clase pasiva estuvieron la semana pasada en la Legislatura provincial. Por cierto que pidieron su rápido tratamiento y aprobación, pero como lo hizo un legislador de la oposición ya surgieron las voces de encono del oficialismo para señalar que la iniciativa tiene connotaciones políticas. Bueno, es seguro que las tiene, pero eso no debería importar si se consideraran las cosas con seriedad y sin mezquindades. A los jubilados les interesa la movilidad, por lo tanto si lo aprueban todos nadie debería adjudicarse méritos por cuenta propia, ni siquiera el autor de la iniciativa. Entonces, en vez de tanta pelea barata, lo mejor sería estudiar si es posible que el proyecto -sea de quien sea- pueda convertirse en Ley y cómo se aplicaría, si es que realmente existen las condiciones para ello.



Por las expresiones vertidas por el propio jefe de la Iglesia catamarqueña, los templos de la Capital y del interior todavía sufren las consecuencias del terremoto del 7 de septiembre de 2004. Como se sabe, algunos quedaron totalmente destruidos, pero otros se mantienen en pie aunque con peligrosas fisuras. El hecho no puede quedar en declamaciones o constituir una anécdota para recordar aquella mañana dramática de hace dos años atrás, ya que a las Iglesias concurre gente casi en forma diaria y por cierto está el peligro latente de la falta de mantenimiento de las construcciones y la inseguridad en general. El recuerdo de la tragedia de la Catedral Basílica, cuando un vitral se desprendió de las alturas y segó la vida de una persona durante una celebración mariana, debería llamar a la reflexión a todos para tomar el toro por las astas y ofrecer garantías. Repetimos que hay templos que tienen problemas visibles y otros que sufren el paso irreversible de los años.



La sanación practicada en una Iglesia de Catamarca el domingo 10 del corriente derivó en una controversia que deja muy mal parados a varios actores, especialmente al Obispo de Catamarca. Miani fue quien autorizó que se practicara el acto dentro de la Capilla de la avenida Gobernador Galíndez y de esa forma Adriana, la mujer estigmatizada sobre la que se acepta que recibe mensajes de la Virgen y es capaz de curar enfermos, pudo mostrarse ante un publicó que desbordó las instalaciones. Ante el anuncio de que volvería a Catamarca en noviembre, quien antes autorizó en nombre de la Iglesia ahora prohibió que se practique una ceremonia similar con la presencia de esta mujer. Más allá de posiciones que respetamos y que son muy delicadas, lo que no puede hacerse es jugar con la gente y más si se lo hace desde la posición de autoridad. De cualquier forma, quienes tenían esperanzas de entrevistarse con Adriana y creen en cuestiones sobrenaturales, podrán hacerlo más allá de las fronteras provinciales, ya que acá, repetimos, “se borró con el codo lo que se escribió con la mano”.
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