Es el concepto de la ruleta rusa trasladado a lo sexual. Sin
armas ni balas, pero potencialmente igual de peligrosa. Una tendencia que
arrasa entre grupos de adolescentes y se difunde a través de videos que
circulan por whatsapp. Sus efectos pueden ir desde embarazos no deseados hasta
enfermedades de transmisión sexual, desgarros vaginales y traumas sexuales. En
España tienen un nombre para esta riesgosa práctica: "El muelle". Aunque
generalmente se la conoce como "Ruleta sexual".
Quienes deciden participar -en general chicos de entre 13 y
14 años- se dividen los roles. Algunos hombres se sientan desnudos en sillas y
esperan a las chicas. Cada 30 segundos se rota la pareja y el desafío es
aguantar lo máximo posible. La eyaculación los saca de juego y el que resiste
más es declarado ganador. El incentivo es el peligro, por eso una de las reglas
es no usar preservativos.
Existen variaciones de esta ruleta sexual y todas apuntan al
poliamor. En algunas fiestas los participantes se intercambian parejas cuando
cambia la música o practican sexo oral y sexo anal indistintamente, alternando
compañeros. Ya existen registros de estas convocatorias en diferentes países,
Estados Unidos, Nueva Zelanda, Colombia, Perú, España y Japón.